Tuesday, 16 April 2019
Wednesday, 10 April 2019
Saturday, 23 March 2019
Explicando la ultra derecha de Occidente
Después de la Segunda Guerra Mundial se aceleró la migración africana, caribeña y asiática hacia Europa y Estados Unidos, ya que eso que llamamos Occidente buscaba consolidarse industrialmente. Para ello había que traer gente que trabajase por menos, compitiendo con la clase trabajadora blanca que había movido la maquina hasta la llegada del migrante, competencia que logró reducir los costos laborales e incrementó las utilidades.
La intención era que Occidente transitara hacia la era de servicios que hoy lo caracteriza. Pero la transición no necesariamente incluiría a los migrantes, los cuales a lo mucho formaron parte de las sociedades multiculurales que el Estado promovió para integrarlos en afán de evitar violencia racial e inter-étnica.
El esquema funcionó relativamente bien hasta que la Iniciativa privada aprovechó la globalización y la masa laboral en los países sede de los migrantes. Los avances tecnológicos y la flexibilidad del Estado permitieron que la planta productiva industrial se moviere hacia la fuente, ahí donde habitan esos millones que lograron abaratar el costo de la mano de obra todavía más, muy por debajo de lo que los industriales pagaban en casa, a esos mismos migrantes que se fueron volviendo 'incomodos' para el sistema.
Las empresas movieron la producción hacia donde la masa global les seducía, pero en casa dejaron a una sociedad de servicios que requiere poca mano de obra pesada e industriosa.
Irónicamente la dichosa era de servicios privilegia a un segmento de raza blanca con alto grado educativo, sumada a la robótica y la automatización de los procesos, donde el migrante multicolor se vuelve un curioso y exótico accesorio.
Entonces, el surgimiento de la supremacía blanca y la ultra derecha en Occidente responde a la crisis de oportunidades laborales de la clase trabajadora, que es aprovechada por algunos gobiernos nacionalistas (supuestamente anti globalistas) para ganar capital político sin necesidad de ahondar en la crisis estructural socio-económica que ellos mismos propiciaron.
Lo más paradójico es que, como vemos en el mapa de importaciones, esta idea de ahorrar en mano de obra empoderó a China como nunca se había visto en toda su historia Dinástica, convierténdola en la amenaza global que hoy asusta a líderes demagogos por igual.
AMLO propone dar canales de radio y TV a la Iglesia para moralizar a México
El fortalecimiento de la religión y las fuerzas armadas no significa un avance para la sociedad. Es un retroceso para la representación política en si, que pierde poder ante dos de las instituciones más arcaicas de la humanidad.
Pero esto no es culpa de gobiernos especificos y temporales, ya que estos le hacen el trabajo sucio al Estado mismo, el responsable ulterior, que a través de partidos e ideologías tan diversas como el PRI el PAN y MORENA, entrega nuestro poder ciudadano al patriarcado tradicional.
Pero esto no es culpa de gobiernos especificos y temporales, ya que estos le hacen el trabajo sucio al Estado mismo, el responsable ulterior, que a través de partidos e ideologías tan diversas como el PRI el PAN y MORENA, entrega nuestro poder ciudadano al patriarcado tradicional.
La estrategia es -a falta de una economía funcional e incluyente- apaciguar a la población para forzarle el camisón de la identidad y la participación colectiva, que en condiciones normales de justicia social, oportunidades de trabajo y libertades civiles, se desarrolla gradualmente en la misma gente.
Por eso es inutil cargarle toda la culpa a AMLO de algo que tiene décadas gestándose.
Supremacía blanca
La agresiva supremacía blanca, como vimos en el atentado de Nueva Zelanda, no solo está en contra de razas y creencias distintas. También le desagradan las culturas de espíritu comunitario como las musulmanas, que gozan de reunirse en grandes grupos para celebrar sus propias tradiciones.
En ese sentido, la ultra derecha contemporánea es una extensión del sistema económico neoliberal, que nos separa y aisla por la super competitividad y la consumista ambición de sus dogmas.
La pregunta es, ¿cómo se supone que la elite neoliberal piensa re construirle el sentido de identidad y pertenencia a la fragmentada e individualista comunidad, que por sistema y décadas se ha venido disociando de si misma?
Guerra Tría
El eje de ésta nueva Guerra Tría ( Estados Unidos contra China y Rusia) ya no es ideológico -comunismo / capitalismo- porque los tres son capitalistas.
Tampoco es un conflicto entre democracias y tiranías, porque la misma política exterior de Estados Unidos durante décadas ha sido agresiva en cuanto a cambio de regímenes que no les gustan, como Gadaffi, Hussein, Afghanistan, y un largo et cetera.
O sea que ganar una elección puede ser democrático, pero nada más en lo electoral. Para calificar como democracia a escala global tienes que comportarte como tal con los demás países, especialmente respetando las instituciones del Orden Internacional que tu mismo fundaste cuando eras democrático.
Una política exterior dirigida por el Pentágono, la Banca y los intereses petroleros ciertamente NO es característico de una democracia hacia el exterior. Entonces, tanto Xi Jinping, Putin y Trump están al frente a distinto grado de países autoritarios.
Le puede ó no gustar el sistema venezolano a Trump, pero eso no le da el poder moral para ir a sacudirlos.
Realmente ni siquiera el socialismo de Venezuela es lo determinante para la amenaza americana. El sistema demonizado de Caracas es solo la excusa para poderle intervenir en nombre del 'santo capitalismo americano y su estílo de vida liberal'.
Realmente ni siquiera el socialismo de Venezuela es lo determinante para la amenaza americana. El sistema demonizado de Caracas es solo la excusa para poderle intervenir en nombre del 'santo capitalismo americano y su estílo de vida liberal'.
Mundo post 9/11
A partir de los atentados de las Torres Gemelas y el subsecuente lanzamiento 'estelar' de la cruzada contra el terrorismo global, los Estados Unidos incrementaron su intervencionísmo bélico (amparados en la OTAN), con ejemplos como Afganistán, Irak, Irán, Pakistán, Georgia, Libia, Ucrania y Siria.
Dicha agresividad ha resultado en una inesperada alianza entre grandes potencias como China, Irán, Turquía, India y Rusia con las monarquías energéticas de Medio Oriente y países de Sudamérica como Venezuela.
Entonces, la respuesta concertada de Pekín y Moscú salvando a Bashar Assad en Siria es el molde que se va a replicar en Caracas con Maduro. La gran diferencia es que Rusia y China no responderán en equivalencia contra el Estados Unidos de Trump. No.
Los últimos conflictos de Washington despertaron y unieron a quienes dormián, que ahora le juegan el mismo juego a Estados Unidos. Saben que el petróleo es lo que sostiene a la hegemonía americana sobre el poder económico y financiero del mundo, y por eso quieren arrebatarle al Viejo Sam el 'sarten' con que cocina. O sea, no le están respondiendo a las amenazas, simplemente defienden lo que ya consideran suyo.
Monterrey y la falsa bandera
Un asalto en la rica zona de San Pedro Garza García enciende las alarmas. La noticia se propaga y multiplica en los medios y la población se aterroriza.
Noticias como esa alimentan el fuego de la dichosa ‘inseguridad’, que justifica a cuenta de todavía más impuestos un aparato de corte militar para supuestamente salvarnos. Para ello el ‘contingente’ que ahora nos vigila impone reglas castrenses en afán de seguridad -horarios restringidos, prohibiciones y directrices-, que acaban afectando a los negocios nocturnos (restaurantes, bares y discotecas) que conforman una economía tan formal y legal y necesaria como cualquiera.
Noticias como esa alimentan el fuego de la dichosa ‘inseguridad’, que justifica a cuenta de todavía más impuestos un aparato de corte militar para supuestamente salvarnos. Para ello el ‘contingente’ que ahora nos vigila impone reglas castrenses en afán de seguridad -horarios restringidos, prohibiciones y directrices-, que acaban afectando a los negocios nocturnos (restaurantes, bares y discotecas) que conforman una economía tan formal y legal y necesaria como cualquiera.
Y mientras todo esto sucede, la falta de reglas en cuanto al fenómeno de la construcción permite que las pedreras y sus clientes desarrollistas terminen de depredar la ya de por si árida topografía de una de las ciudades más contaminadas del hemisferio occidental, desplazando por completo al plan de desarrollo urbano, y ciertamente olvidando a la mínima representación pública (baches, basura, transporte, educación, cultura) que se requiere para una civilidad digna.
Entonces, mientras unos cuantos se aprovechan de la falta de reglas, la calidad de vida para las mayorías decrece y la desigualdad aumenta, causas de la criminalidad y la violencia que apenas y comienzan a despertar a un aletargado y comodino Monterrey.
Moraleja, aplicamos pocas reglas para lo más esencial como la calidad de vida, mientras reforzamos desproporcionalmente los limites a las libertades de esparcimiento que son básicas para una economía funcional, que reducen la desigualdad la criminalidad y la violencia.
No obstante, el chisme del asalto de ayer es que los asaltantes eran ‘sudamericanos’. Tal vez un intento de buscar culpables allá afuera muy lejos de casa, negando que el problema se genera aquí mismo donde vivimos con nuestra propia gente.
Criminalización del aborto es sujeción colectiva
Los derechos humanos se obtuvieron después de miles de años de lucha y negociación con las monarquías, que finalmente reconocieron que la gente podía tener vida propia aparte del Rey, bajo ordenes republicanos, judiciales y constitucionales.
La decisión individual, en consecuencia, solo puede existir en un contexto donde las personas ya tienen personalidad jurídica como colectivo, dándoles la posibilidad de existir como narrativas separadas del poder.
La decisión individual, en consecuencia, solo puede existir en un contexto donde las personas ya tienen personalidad jurídica como colectivo, dándoles la posibilidad de existir como narrativas separadas del poder.
La ley que criminaliza al aborto no solo va en contra de la mujer y su cuerpo, también atenta contra las libertades más esenciales de la ciudadanía moderna, de tanto hombres como mujeres.
Criminalizar las decisiones de la gente es violar su individualidad, ejerciendo sobre el colectivo un poder de tipo monárquico, muy en contra de cualquier organización republicana y liberal.
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Una burocracia enorme que interfiere en cada vez más asuntos morales y privados del individuo, a la vez que descuida la representación más básica para la convivencia colectiva, es una burocracia que no sirve.
Moral y privado es decidir sobre tu propio cuerpo y la forma de vida de tu preferencia.
Des cuidar la representación es no meter en cintura a grupos corporativos que arrasan con el sentido de lo público que es fundamental para la armonía colectiva, como son la misma burocracia, la Guardia Nacional, el desarrollo urbano sin límites, empresas abusivas como Gas Natural ó los atuneros que dan soya en vez de atún, y un largo et cetera.
El mexicano promedio pierde cada vez más libertad ante la avasalladora concentración de poder en unos cuantos grupos, reflejado en cada vez más escrutinio y reglas para la gente, y una falta de aplicación de leyes para los poderosos.
La pregunta es, ¿cómo puede funcionar un país así?
La pregunta es, ¿cómo puede funcionar un país así?
Friday, 25 January 2019
La gentrificación de la Riviera Maya
Este analisis no busca criticar al turismo como fenómeno, ni tampoco hablar del deterioro ecológico que por lógica se genera en cualquier lugar con cualquier tipo de desarrollo, independientemente del respeto a las reglas que en teoría están ahí para suavizarlo.
El núcleo de esta investigación participativa -que me tuvo viajando, conociendo y platicando con gente local y extranera en varios puntos de la llamada 'Riviera Maya'-, es analizar como los cambios culturales, debido a la afluencia de un turismo muy variado y globalizado, modifican no solo a la cultura local con la que tiene contacto, si no como esto a su vez determina la procedencia de los grandes capitales que se instalan para aprovechar la masificación turistica de culturas afines a la del inversionista, que técnicamente facilitan sus ganacias.
Por otro lado, y no por eso menos importante, son los cambios estructurales en lo socio-económico para el habitante local, el cual forzosamente debe modificar su forma de vida para ajustarse a una realidad acelerada y cambiante.
La primera vez que visité Tulum fue como apendice de un viaje que se concentró en Playa del Carmen, un par de años después de haber iniciado el nuevo milenio. Tulum estaba apenas en sus origenes desarrollistas, mientras que Playa del Carmen pintaba todavía un matíz alternativo de bajo costo al costoso Cancun. Recuerdo haber visto y palpado el tema de moda en el Tulum de aquellos años, que tenía que ver con la supuesta entrada del 'nuevo sexto sol maya', temática que estuvo de moda de éste lado de la frontera y que de alguna forma contrastaba con el escandaloso fin del mundo y de la tecnología con el susodicho Y2K del lado norte del Rio Grande.
También es cierto que el tema maya no llamaba la atención únicamente de los mexicanos, ya que como sabemos, nuestro pasado indigena forma parte del misticísmo que nuestro país ha manejado como imagen de la nación para el resto del mundo. Este distintivo no solo alimenta y complementa nuestra identidad actual, si no que también se ha recontextualizado y mezclado con campañas mediáticas varias, resultando en un sincretísmo contemporáneo que facilmente se mueve de lugar con distintos motivos. Dicho de otra forma, es muy común ver la utilización de distintas lenguas para delinear la flotante y flexible cultura maya como el inglés el español y el francés, además del maya autóctono de donde se origina.
Mis últimas tres visitas a Tulum se dieron en los últimos tres años, cada una a mediados de enero durante la supuesta temporada 'AA', una vez finalizada la 'AAA' que abarca desde mediados de Diciembre hasta fin de año. La playa es básicamente la misma en toda la costa de Quintana Roo. Lo que ha ido cambiando es la atención mediática, la moda del lugar específico y los precios. Mi destino alguna vez fue Playa del Carmen, antes de ser tragada por el excesivo comercialismo que tristemente ha llegado a Tulum para quedarse y agravarse, mismo que se aproxima a Holbox y Mahahual. En esa línea lo que he visto es al centro de Tulum cubrirse con el manto de la cultura eco-chic, holística, orgánica y sustentable, la cual era monopolio de la lejana y costosa playa que fue colonizada por hoteles de capitales mayoritariamente extranjeros.
Es así como literalmente desapareció la sintesis maya-global que en la década pasada pululaba las calles y los discursos del coqueto pueblo. En ese sentido, el sitio arqueológico maya de pirámides se ha convertido en una irónica excentricidad, si lo contrastamos con la predominante fachada de la actualidad que describo.
Algo que no debemos olvidar es que dicha onda oriental eco-chic se ha ido combinando con la moda ecológica global, que muchos alrededor del planeta han tomado como bandera para tratar de salvar al mundo de la crisis ambiental y climática que le aqueja. De ahí surgen las intenciones mixtas -público y privadas- que colorean también a la 'Riviera Maya', como cualquier otro lugar del mundo donde el exceso turístico resalta lo material sobre lo natural y lo consciente.
La mala noticia para los que enarbolan dicha 'cultura sustentable de bajo impacto' es que es muy costosa, por lo que algunos inversionistas - en ausencia de reglas claras - hacen caso omiso de la misma en afán de no mermar sus utilidades. Esto mientras que los gobiernos locales se preocupan más por facilitar la privatización de cada vez más tierras que en aplicar reglas necesarias para mantener la civilidad, por la prisa que tienen por incrementar las ganancias para el tesoro 'público'.
Las grandes cantidades de dinero que pasan por las manos de los gobernantes desafortunadamente relegan a segundo plano lo social y lo comunitario. Como ejemplos en Tulum están la falta de control del sindicato de taxistas (cuyos taxis cobran lo que quieren) el pésimo estado de las calles, el precario drenaje y la falta de agua potable, todo un desastre impresionante. Y ni hablar de las plantas de diesel que los hoteleros usan en la playa para proveerse de energía en ausencia de electrificación. Insólito!
Las grandes cantidades de dinero que pasan por las manos de los gobernantes desafortunadamente relegan a segundo plano lo social y lo comunitario. Como ejemplos en Tulum están la falta de control del sindicato de taxistas (cuyos taxis cobran lo que quieren) el pésimo estado de las calles, el precario drenaje y la falta de agua potable, todo un desastre impresionante. Y ni hablar de las plantas de diesel que los hoteleros usan en la playa para proveerse de energía en ausencia de electrificación. Insólito!
Lo más increible es que todo esto sucede bajo el lema de 'Pueblo Mágico' que los recientes gobiernos federales han promovido para atraer más turistas hacia las supuestas 'afortunadas' poblaciones. Lo que a mi me ha tocado ver, en pueblos alrededor del país, es que la atención que se les pone no sólo atraen a más turistas, si no también a grandes grupos y corporaciones. Estos buscan aprovechar la masificación para desarrollar y 'modernizar' no solo la infraestructura fisica local, si no tambien a la cultura misma, la cual es modificada por las nuevas formas económicas que Wall Mart y parques de diversiones temáticos de orígen extranjero traen consigo.
La pregunta es, ¿existe algún estudio por ahí que analice lo que le pasa a una población tradicional que de la noche a la mañana es forzada a sustituir su milenara forma de intercambio por un super mercado corporativo? ¿Es necesario transformar a los pueblos mágicos de esa manera para hacerlos más atractivos para el turismo en afán de mayores ganancia para los inversionistas y el Estado?
La pregunta es, ¿existe algún estudio por ahí que analice lo que le pasa a una población tradicional que de la noche a la mañana es forzada a sustituir su milenara forma de intercambio por un super mercado corporativo? ¿Es necesario transformar a los pueblos mágicos de esa manera para hacerlos más atractivos para el turismo en afán de mayores ganancia para los inversionistas y el Estado?
Cuando usted vea el típico anuncio a colores con el nombre del pueblo que busca promoverse esté seguro que los gobiernos preparan un gran negocio. En ese sentido quiero enfatizar que uno cosa es atraer inversión para desarrollar con órden y transparencia para beneficio local, y otra muy distinta es montar encima de la población la nueva pirámide de la dichosa economía conceptual 'moderna', que en el caso de Tulum es 'eco chic organica y sustentable' de corte orientalista. Como ya expliqué la misma encarece los precios para todos en general, ya que la entrada de monedas duras como el dólar y el Euro transforman a la otrora economía comercial y agrícola en un paraíso para una amplia gama de servicios, que van desde los masajes holísticos hasta las ceremonias budistas e hindúes por las cuales se pagan muy altas sumas.
El problema radica en que dichos servicios no derraman sus bondades y utilidades de forma simétrica, si no que se concentran en el pequeño grupo de dueños, especialistas y empleados con caracteristicas mayoritariamente étnicas-europeas que son contratados para servirles. Y aunque los hoteles en donde se ofrece la vanguardia eco-chic no son rascacielos de cinco estrellas como en Cancun o Acapulco, comoquiera que sea las coquetas 'aldeas ecológicas' que ahora delinean Tulum se asemejan a aquellos en cuanto a sus precios.
En ese sentdo la mayoría de la población sufre el correspondiente incremento al costo de la vida, ya que la punta de la pirámide de novedosos precios y costumbres configura un polo económico para todos, participen o no directamente de ello. Como resultado se va generando un desplazamiento poblacional hacia la periferia, ya que el encarecimiento de las tierras centrales y los precios de los productos que ahí se venden obligan a muchos a migrar hacia donde les alcanza para vivir. Los que permanecen lo hacen marginados dentro del sistema, ya sea como trabajadores temporales o simples peones; 'rehenes' en su propia tierra.
En teoría los salarios deben subir de acuerdo al poder económico de la nueva capa cultural que se instala, pero en la practica no lo hacen, ya que tanto los dueños como el gobierno local no se sujetan a mecanismos regulatorios que equiparen el tablero. Por otro lado el nuevo vértice conceptual de la pirámide modifica a su vez las costumbres locales, ya que gradualmente se superpone al legado maya real que distinguió a la población local durante siglos.
Es así que lo que queda es una combinación de idiomas, conceptos y precios que están lejos del alcance de la población común, los cuales recurren a sus lenguas autóctonas y vernaculares para proteger su identidad. Además, forman comunidades económicas y de intercambio subterraneas sub-culturales y contra-culturales como defensa ante las fuerzas neo-coloniales que les asechan. Dicho de otra forma, lo que uno ve en la playa, y cada vez más en el centro de Tulum, es publicidad en inglés con un enfoque en los conceptos mercadológicos que el extranjero busca para complementar su visita, sin la necesidad de adentrarse ni mezclarse con el local. No les importa. Comoquiera sienten que participan con su propia ecléctica y pos-moderna versión de México.
Para profundizar en esto que mejor que distinguir entre viajeros y turistas.
El viajero independiente se 'infiltra' en la cultura con la que convive sin tratar de cambiarla, absorbido en su extásis y fragancia propia. Se adapta. Aprende.
Por su lado el turista viaja en masa y no desea entre mezclarse. Espera ser atendido como en casa, lo cual forza al local a acercarsele con curiosidad comercial para poder agradarle, transformando su cultura e idioma en el proceso.
El turismo en masa nos seduce a diluirnos para sobrevivir, ya que mientras te aferras a ti mismo y tus bondades, otros sucumben a lo masivo y te ganan el mandado, elevando los precios para todos parejo, obligandote a trabajar mucho más para pagar lo mismo que antes.
Una cosa es vender tu oficio y enfatizar tu persona con tu presencia única. Otra muy distinta es vender cachibaches importados y estrandarizados para no batallar y sacar el dinerito necesario para el dia a dia.
Pero cuidado, jamás dije que algunos no ganan con la masificación turística, mucho más que lo que pudieron soñar antes de su influjo. Pero también es cierto que la cantidad de gente que es dueña de tierras o que tiene poder adquisitivo para aprovechar la nueva capa económica -montando su negocio propio- no es ni jamás será la mayoría. Por lo general son la minoría, hasta en países donde hay reglas claras y justicia social que equilibrá la cancha para todos.
Entonces, la masificación y su seducción de ganancias rapidas es lo que altera la cultura y la socio-economía más drasticamente que todo lo demás. Como efecto de ello, no sólo a nivel local y regional, si no a nivel nacional (ya que éste sistema se reproduce a escala país, como podemos ver en Monterrey y Mexico D.F.) tenemos que las diferencias de cultura y socio-economía dificultan la participación de todos en el sistema, lo cual aunque no se nos diga, es una de las principales causas de la violencia en México. O sea, no podemos entender al fenómeno del narcotráfico sin las causas que lo alimentan. En este sentido, el narco es un efecto de la desigualdad social, una salida a la desesperación que exaspera a millones.
La militarización de cada vez más aspectos de la vida pública nacional y regional se da por la urgencia del sistema de evitar que las diferencias culturales y socio-económicas destabilicen todavía más al país, ahuyentando a la inversión extranjera directa en el proceso. Sin embargo, la represión que caracteriza al endurecimiento autoritario no hace más que empeorar la situación, esto por distintos factores. Dicho de otra forma, la promesa de seguridad no ha hecho más que dividirnos aun más no solo en lo republicano, si no en la practicidad del intercambio social y salud económica que son la base de cualquier colectividad funcional.
Primero, se sustituye al policia por el soldado, es que está entrenado para matar sin mayor cuestionamiento. Esto transforma aun más al 'pueblo mágico', que no acaba siendo tan mágico para el turista europeo que no está acostumbrado a ello. No debemos perder de viste que el policía es un intermediario entre el estado y sus representados, 'embajador' del orden público y los reglamentos que de ahí surgen en pro de la convivencia y la armoniá. Un policia informa a sus superiores si una calle tiene baches, si un semaforo no funciona, ó simplemente si la gente tiene alguna molestia e inconformidad dentro del sector y las coordenadas que el uniformado supervisa. El soldado trae al enemigo a perseguir tatuado en su frente. Enorme diferencia.
Segundo, represión es violencia simbólica, un recordatorio del monopolio de la violencia que puede usarse cuando sea, debilitando la confianza del pueblo en la representación y las instituciones.
Tercero, reprimir es reforzar la temporalidad y la rutina en tiempos de inestabilidad, buscando mantener ganancias económicas a costa de quien olvidaste por las prisas privatizadoras. Esto incluye a los negocios nocturnos que dependen de las horas de entretenimiento que les corresponde por sistema para buscar su propia ganancia. Los recortes de horario impactan en la funcionalidad y la supervivencia de sus economías.
Crees que porque les cierras más temprano en afán de seguridad reduces la posibilidad de la violencia, pero ignoras el hecho que afectas no solo al cliente local que busca divertirse, si no también al extranjero que vino de vacaciones. Realmente te importa poco y lo sabes, porque al final te dijeron los que invierten que lo determinante es el turista masificado que llegó en un crucero y que trae todo su itinerario hecho por un guía. Ese que ya organizó una gran cantidad de actividades todas bien tempranito. Por lo que se vuelve inecesario e indeseable que siga habiendo fiesta hasta altas horas de la madrugada. Ahí no se aglomeran las masas estandarizadas.
Además, la gente que se desvela no te interesa mucho, ya que sabes que son esos viajeros y trabajadores que no derraman mucho dinero a tu economía, los cuales con la mano en la cintura y de un fusilazo paseado espantas de las calles para poco a poco ir abaratando los negocios que visitaban, forzando a los dueños a venderle a esos que organizan más cruceros y actividades tempraneras. Ahh y obvio también limpiarle el camino y los locales comerciales a las corporaciones de bienes raices que desean más tierras para sus amplios desarrollos y plazas comerciales, que bien sabes te enriquecerán como nunca soñaste.
Ya ni siquiera te tomas la molestia de buscar estabilizar la situación social que causó todo el revuelo antes de la represión, creyendo que las más altas ganancias que vas a obtener ahora si eventualmente se escurrirán para todos, para finalmente poder cantar victoria y legitimarte ante los ojos del pueblo, la región, tu país y el mundo entero. La militarización no es culpa tuya. Tu solo ejecutas tu fracción de un plan federal a pequeña escala. Sin embargo echas mano de ella para reforzar las relaciones de poder que ya existían.
Ya ni siquiera te tomas la molestia de buscar estabilizar la situación social que causó todo el revuelo antes de la represión, creyendo que las más altas ganancias que vas a obtener ahora si eventualmente se escurrirán para todos, para finalmente poder cantar victoria y legitimarte ante los ojos del pueblo, la región, tu país y el mundo entero. La militarización no es culpa tuya. Tu solo ejecutas tu fracción de un plan federal a pequeña escala. Sin embargo echas mano de ella para reforzar las relaciones de poder que ya existían.
Para bien o para mal Tulum y otros destinos de la susodicha 'Riviera Maya' se han convertido en una experiencia turística sui-generis, muy alejada de lo que alguna vez reunió a sus originales habitantes en simple convivencia, armonía e intercambio. La Riviera es metafóricamente un basquetbolista de barrio muy talentoso que de la noche a la mañana se ganó un contrato multi-millonario, que lo hizo perder su identidad confundiéndolo hasta la médula.
Friday, 30 November 2018
Enfatizar la raza es diferenciar las clases sociales y el trabajo. Esto ancla a un grupo en el poder, mientras el resto se confronta en tiempos de crisis.
La pobreza es un enemigo interno que resulta de manipular a lo racial y la clase, porque siempre tiene que haber alguien a mero abajo para justificar los niveles superiores y al sistema económico.
Esa misma pobreza como enemigo es reforzada en las instituciones del Estado, como la cultura y la educación. Se construye todo un discurso que la legitima, así como se hizo con la servidumbre durante el feudalismo. Sin pobreza como realidad y concepto se dificulta la motivación económica para ascender y salir adelante. La pobreza es el combustible de la movilidad social.
Las clases sociales, en este sentido, son un concepto que combina a la raza y las practicas culturales, que facilita el orden social y la organización del trabajo a gran escala. Es por eso que cuando el trabajo es escaso el poder siempre recurrirá a la raza y las diferencias culturales para empoderarse. Divide y vencerás le dicen. Es más fácil distraer al desempleado de la realidad estructural del desempleo si enfoca su malestar contra entes específicos. Enfrentar a la clase trabajadora contra las pobres, y a veces hasta la clase media, ha sido una estrategia recurrente de nuestra civilización.
Otra estrategia tiene que ver con la manipulación de los mercados laborales y la migración. Si lo que se busca es reducir costos laborales en casa simplemente se deja entrar a gente que cobra mucho menos por hacer lo mismo que tu gente.
Por eso la igualdad en la sociedad capitalista y la socialista es una ilusión. El sistema piramidal desigual es el que facilita el control social y la organización del trabajo y la economía. Las grandes utilidades solo se aseguran bajo este esquema, y por eso la movilidad social como posibilidad para todos es falsa. Las diferencias y el conflicto le son orgánicas al sistema, ya que mantienen la estructura de precios que aseguran las enormes utilidades que refuerzan a la elite en la punta de la pirámide.
A grandes rasgos el costo de la desigualdad lo pagamos todos, aunque desproporcionalmente.
Cargas de trabajo, salarios, oportunidades laborales, acceso a bienes y servicios, segregación, racismo y clasismo. Todas características del sistema piramidal que nos gobierna.
Cargas de trabajo, salarios, oportunidades laborales, acceso a bienes y servicios, segregación, racismo y clasismo. Todas características del sistema piramidal que nos gobierna.
En pocas palabras, el pobre le sirve al sistema, siempre y cuando no represente a las mayorías.
El cuerpo es el compás de la reacción
Apenas y nacemos y se nos pone el camisón de la identidad, ese que gradualmente se nos teje con el lenguaje para que lleguemos lo antes posible a eso que llamamos la razón, la mente y el pensamiento.
Sin embargo sabemos que existen las emociones, las cuales nos han acompañado durante los millones de años en que hemos evolucionado como especie, y que están más cerca del hueso que la mente. Muchos dicen que las emociones pueden llegar a ser más importantes que la razón misma, y que su incomprensión y falta de consciencia puede influenciar nuestro estado de animo, al grado de dificultar el pensamiento.
Para nuestra cultura el cuerpo es el vehiculo de nuestras ideas, conceptos y mapas mentales, y por eso se nos dificulta cambiar de opinión. Simplemente transportamos a nuestro ' yo ' de un lugar a otro, sin tomar en cuenta como nos vamos sintiendo en el camino.
Pedirle a alguien que expresa lo que siente, dentro de una cultura que por competitividad niega a las emociones, puede llegar a enfurecerlo. Esto porque la razón, por más exacta que sea, no logra transmitir mediante sus fórmulas lo que una simple emoción transmite. Es por eso que el cuerpo se endurece y no fluye con el momento expresivo, así alimentando la rudeza en la resolución de conflictos.
Expresa lo que te incomoda para que se libere y salga de tu cuerpo. No fortalezcas tu caparazón corporal y las enfermedades al mentalizar lo que sientes. Canaliza tus emociones y sentimientos para el bien de tu salud mental y corporal.
Wednesday, 28 November 2018
Nuestro yo cibernético
Las tecnologías de la información de nuestra era han sido colonizadas por la imagen, ya que las computadoras personales que en la década de los ochenta priorizaban al teclado y los textos que escribíamos, hoy han cedido su lugar a los celulares y tablets que operan con una pantalla como plataforma digital, que coronan a la imagen y su consumo como lo más fundamental.
Y aunque los gadgets del día de hoy también cuentan con un teclado digital, la realidad es que éste solo es utilizado incidentalmente en plataformas com Instagram, donde un pequeño fragmento de texto acompaña a la profusa imagen. En ese sentido , no solo es la palabra la que se pierde a favor de la imagen, si no también las habilidades tradicionales que desde Homo Habilis aprendimos en un medio de interacción natural, que nos hace lo que somos como especie. La parte mamífera ahora está siendo delegada a un centro tecnológico que acumula y dicta mediante algoritmos lo que debemos hacer y ser. Todo lo que alguna vez hicimos y que ya olvidamos ahora lo aprendemos a través de youtube, de personas que ni conocemos ni nos interesan, de las cuales tomamos solo lo que nos sirve de forma utilitaria, sin tener que dirigirle una palabra como al chofer de uber con el que apenas y saludamos, por estar todo perfectamente coordinado desde la comodidad de mi celular. Ulteriormente, las conexiones emocionales que nos hacen humanos, y que suavizan y facilitan la transmisión de conocimiento y habilidades, están siendo desplazadas por unos cuantos clicks.
Esta transformación no solo implica y exige una nueva ética de alcance tecnológico-social, en una sociedad propensa a depender de las fantasías paralelas para escapar de la realidad inmediata. Más allá de eso. Lo que es urgente es analizar el fenómeno mediático y los efectos para la comunicación humana en si misma -entre las personas como grupos, y en la relación que hay para las personas consigo mismas, en su comunicación interior, esa que le permite establecer consciencia y soberanía sobre el mundo perceptivo, prerequisito para la autoconocimiento y la comunicación interpersonal. En pocas palabras , la comunicación tecnológica de la imagen implica nuevos patrones de convivencia. A continuación un glosario de conceptos relacionados.
La disociación tecnológica implica la despersonalización de la comunicación y el debilitamiento del grupo - cuyos individuos se atomizan, fraccionan y desintegran del colectivo por estar distraídos en perpetua imagen-acción. Una especia de trinchera virtual anti-social; un coco wash y lavandería de eternas imágenes. Esta disociación engendra la desconfianza, especialmente en colectividades sobre-socializadas, donde el sistema influye mediante el excesivo requisito para la unidad del grupo. Esto equivale a que el miedo y la exigencia fortalecen las funciones y roles específicos de cada quien para reforzar la identidad del colectivo, a expensas de la libertad de los individuos que lo componen.
El movimiento físico se alenta mientras que el aprendizaje y la comunicación no verbal-mimetica se disipa, esa que nos permite sentirnos interconectados aunque estemos en silencio. Dicho de otra forma, nuestra presencia es solo en cuerpo, ya que ni siquiera nuestras emociones están depositadas en lo que percibimos, si no que están enfocadas en nuestros gadgets y su profusa vendimia de imágenes. Terminamos confundiendo al mapa y sus coordenadas de imágenes con la realidad, y acabamos viviendo desde ahí.
Los selfies, en esta linea, son intentos de agregar al colectivo mi fracción de sentimiento personal, pero no desde lo interpersonal-comunicativo, si no desde mi islote y fracción de desconexión virtual. ' Descubrí esto o aquello mientras navegaba' , y quise compartirlo para añadir a la conversación, aunque ésta no me consideraba e incluía por haber arribado a ella de forma virtual.
La estructura tecnológica de poder ha cambiado la libertad posmoderna de interconexión horizontal -peer to peer- que permitía el libre flujo de discursos entre usuarios. La red se ha super comercializado dificultando con sus cobros el libre paso de lo que sea. Los grandes grupos mediáticos dominan, modifican y sugieren nuestras vidas, redireccionando las prioridades. El envudo es la promoción, ellos nos llevan bajo el lema de ' alternativas de opción del libre mercado', donde sin percatarnos acabamos condensando nuestras decisiones y estandarizando estilos de vida.
Por otro lado está el poder de desinformación y misinformación que resulta de tanto acceso tecnológico a realidades virtuales que están más allá de nuestro presente. Se facilita el control de la opinión, porque confiamos en los dispensadores de información y en sus mecanismos tecnológicos . No solo batallamos para sintetizar mucho más la enorme cantidad de información e imágenes que nos arrojan. En el proceso se dificulta también el obligado escrutinio lógico-racional, para saber que realmente pudiera ser plausible y factible, de acuerdo a la gran cantidad de información con la que nos topamos, dificultando un sano establecimento de los parametros de la realidad que queremos refrendar tanto afuera como dentro de nosotros.
La nueva Santa Trinidad- Aplicación, Actualización y Algorítmo
La confianza se vuelve un activo fundamental en tiempos de despersonalización, ya que cada vez sustituimos más presencia fisica por largas distancias de interconexión cibernética. Por eso dependemos incrementalmente de las referencias virtuales para poder ser alguien en el mundo de las redes sociales, gradualmente transformando nuestra identidad tradicional en una virtual, donde el puntaje y la certeza de los clicks determina lo que somos.
Encima de esto se da un proceso de injerencia de más regulaciones y dictados de un sistema de computo que se super comercializa. Es así como la red nos amarra mediante la trinidad Aplicación-Actualización-Algorítmo, que hace de nuestro comportamiento uno cada vez más predecible, así facilitando la estandarización del mercado y la adicción como patrón de perpetuo consumo.
La privacidad sufre en el camino, ya que se sacrifica en nombre de la feróz seguridad virtual, reflejando de alguna manera lo que sucede en el mundo real-social del que somos conscientes cuando no hay wifi. El control permea a las redes virtuales que enredan a sus usuarios con tanta oferta y requisito, haciéndolos presas de sus seductores e incesantes contenidos.
La cultura del consumo ha penetrado a la cultura de la tecnología de los tablets y los celulares. Ahora las aplicaciones se actualizan en automático, estimulando la demanda y la adquisición para que la sociedad pueda estar 'actualizada' con lo más novedoso. No son herramientas que mejoran nada más nuestras vidas, si no que además la moldean al grado de tejer nuestros estilos de vida, los cuales no podemos llevar a cabo sin la intermediación de los gadgets. Estos se vuelven tan o más importantes que nuestro automóvil o la misma casa y la ropa que portamos, se convierten en accesorios de moda combinables. No son un medio, si no un fin en si mismos; son nuestras extensiones bionicas.
Los procesos cognoscitivos se alteran con tanta imagen, ya que el razonamiento y la sinapsis que alguna vez hacíamos con nuestras categorías mentales ahora son sintetizadas por la imagen, que nos llena el caudal temporal de expectativas y fantasías ya significadas. Nos ahorran el pensamiento y la prospección cuando nos llenan el pasado, futuro y presente con tanta imagen.
En esa línea, la epilepsia mediática (narrativas de imagen que no duran más de 1 a 3 segundos) que nos arroja el cine, así como los programas de televisión y su publicidad contemporánea, se refleja también en las aplicaciones de nuestros gadgets, donde la profusión repentina de imágenes nos mantiene ocupados con tanta fantasía. Esto es una distracción que nos aísla en complacencia consumista. La imagen obnubila al texto y al audio con que antes construíamos conceptos que le daban una linealidad y conceptualizacion clara a nuestro pensamiento. El ' scrolling' que hacemos con el dedo mientras desesperadamente buscamos más imagenes en facebook o Instagram rompe con la linea de pensamiento, porque nos seduce a que pasemos de un perfil a otro sin gran reflexión; bits y encabezados informativos que por flojera no contextualizamos y por ende no profundizamos.
El resultado es la atomización disociatoria, que rompe con la linea de pensamiento, ya que las multiples imágenes sobre estimuladas y ciertamente pre-significadas (o sea, no son símbolos fonéticos cual letras y palabras que percibimos para proceder a darle significado conceptual, si no imágenes con una carga semiótica pre especificada). que sustituyen a nuestra realidad perceptiva. La sustitución se da después que la epilepsia mediatica entre cortó nuestro pensamiento lineal, debilitando cualquier defensa mental ante el ataque de imágenes. Narrativas de imagen que no duran más de 1 a 3 segundos, que multiplican el parpadeo de los ojos y la consecuente ansiedad del cliente. Dicha repetición de imágenes supera al pensamiento y a cualquier reflexion.
Hoy debilitamos el logos (pensamiento linguistico-conceptual) emergente de los niños, que para los 3 años ya usan uno o varios gadgets, ya que sus padres así lo prefieren. Por un lado para distraerlos, y por otro 'pa irlos acostumbrando a la realidad del mundo y el tiempo en que nacieron'.
Así es como nuestra certeza perceptiva el día de hoy es una combinación de gadget y mente, con tendencia a que el primero aglomere casi todo. Esto nos convierte en la practica en un androide. Esto porque nuestras extensiones bionicas son el receptáculo de nuestra información, a la cual se la otorgamos mediante un empoderador ' upload mental '. Nuestro entendimiento del mundo se ubica en la palma de nuestra mano, una especie de intermediario que filtra los contenidos perceptivos de forma selectiva, que refleja las decisiones comerciales y de consumo que el sistema nos enseñó a coronar sobre nuestra voluntad tradicional y las habilidades arquetípicas correspondientes a millones de años de evolución antropológica.
Nuestro yo ciber-netico. En pocas palabras, es la imagen que tenemos de nosotros mismos, que tiene menos que ver con algo que surge de nuestro ser, y más con un constructo introyectado y re significado por las tecnologías que permitimos en nuestras vidas.
Thursday, 27 September 2018
existencia lineal y pre programada
El segundero de nuestros relojes nos distrae del presente, galopando hacia adelante en incesante alerta y fijación, tejiendo el mañana con expectativas que tapizan el contorno de nuestra mente, desplazando con susto al insípido presente.
Ese segundero del tiempo lineal sobre el que navegamos es también el cincel que esculpe nuestro destino, que se mercadéa como el mejor antídoto a la incertidumbre existencial que nos distingue.
Eso si, nuestro destino final está allá afuera, donde la cultura y la sociedad se anclan con eterna promesa de realización totalizadora. Es en ese sentido que somos puntas de flecha que siempre están a punto de darle al blanco, por lo que cualquier posibilidad de paciencia, presencia y consciencia nos son canjeadas por prisa y exigencia, convirtiendo nuestro potencial de experiencia en roles y funciones predeterminadas por un todo del cual somos meros apéndices y miscelánea.
En ese esquema siempre estamos llegando, materializando, adquiriendo, comprando; apropiándonos de aquel o aquella. Se nos enseña que cada logro de estos es una finalización de procesos y consolidación de metas para el rol que nos toca, que debemos jugar con gusto para envolvernos de esa permanencia que ya fue trazada para nosotros, y que solo espera nuestra agilizada e incuestionada participación. La adultez, el casamiento, la ciudadanía, la feligresía, la salvación, puras membresías a algo más grande que nosotros; todas parte de la gran historia en donde actuamos, pero que no se nos dice que sacrificios debemos hacer para obtenerlas, y mucho menos, para mantenerlas en línea con la añorada permanencia, incierta ilusión que lucha contra una naturaleza y existencia cíclica, que en muy raras ocasiones nos permite quedarnos y aferrarnos con lo escogído, prefiriendo arrebatárnos lo necesario para seguir creciendo como personas.
Se supone que nuestro destino y el de todos está atado a buenas causas, la riqueza material, la libertad máxima, un retiro digno, la paz en el mundo, la justicia social, bueno, hasta el final de lo tiempos y la redención divina, como lo prometen los más ambiciosos, esos que editan y embalsaman nuestra muerte para presentarla como trampolín hacia una mejor vida, obsesionados con los triunfos y los ascensos, pero no con las derrotas y los descensos, y mucho menos con los transbordos y los reintentos terrenales.
Por eso no sabemos reaccionar cuando nuestros roles, promesas y destinos no se cristalizan, no llegan o no se realizan. Se nos juró que la vida se simplificaría , que las preocupaciones menguarían, que los precios bajarían, que la democracia llegaría , que la guerra acabaría, que el amor se mantendría, que la política cumpliría y que dios reaparecería. Pero simplemete no fue así, y a veces, sucede todo al revés.
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Saturday, 11 August 2018
La felicidad no es un estado meditativo de eterno presente, algo temporal y dificil de sostener en nuestra compleja existencia.
La felicidad es la integración de las experiencias vividas ya convertidas en peldaños de una escalera que me permite sentir el ahora en aceptación, tomando responsabilidad por los efectos de mis propias decisiones. Todo parte de un proceso de paz interior donde vacío los neuróticos y culposos contenidos de mi mente, abriendo así el panorama para dar cabida a lo que viene, con la confianza de que el empoderamiento que me permito me ayuda a reconocer lo que soy.
La felicidad es convertir mis proyecciones y grandes expectativas en mera sincronía con lo que frente a mi sucede, evitando así que la necesidad y la espera saturen mi camino de accidentada agonía.
La felicidad es dejar de buscar señales en números y símbolos humanos, esos que inconscientemente arrojamos por buscar algo más allá que la vida misma que los ojos registran -la señal más increible y bella de todas- que me da oportunidad para tender un puente hacia mi pasado como hacia mi futuro para desplazarme con tranquila certeza, transformando a la ansiedad y la incertidumbre que antes me frenaban en el combústible de mi autentica presencia.
Saturday, 21 July 2018
La nueva Santa Trinidad - Aplicación, Actualización y Algorítmo
La confianza se vuelve un activo fundamental en tiempos de despersonalización, ya que cada vez sustituimos más presencia fisica por largas distancias de interconexión cibernética. Por eso dependemos incrementalmente de las referencias virtuales para poder ser alguien en el mundo de las redes sociales, gradualmente transformando nuestra identidad tradicional en una virtual, donde el puntaje y la certeza de los clicks determinan lo que somos.
Es así que la confianza se vuelve una serie de datos técnicos que corroboran nuestro tecno-aislamiento, ya que la confianza anteriormente se ganaba en el terreno, y no sentado frente a un monitor. En esa línea, nuestra forma de hablar también se transforma, porque nuestro lenguaje se va alimentando de esos tecnicismos que nos arrojan las redes, exacerbados por el triunfo de la imagen sobre la palabra y la comprensión de la lectura.
Encima de esto se da un proceso de injerencia de más regulaciones y dictados de un sistema de computo que se super comercializa. Es así como la red nos amarra mediante la trinidad Aplicación-Actualización-Algorítmo, que hace de nuestro comportamiento uno cada vez más predecible, así facilitando la estandarización del nicho y la adicción como patrón de perpetuo consumo.
La privacidad sufre en el camino, ya que se sacrifica en nombre de la feróz seguridad virtual, reflejando de alguna manera lo que sucede en el mundo real-social del que somos conscientes cuando no hay wifi. Ulteriormente el control permea a las redes virtuales que enredan a sus usuarios con tanta oferta y requisito, haciéndolos presas de sus seductores e incesantes contenidos.
Migración politizada
El Estado es complice de la migración desde que dibujó las fronteras hace mucho tiempo.
Es más importante observar los movimientos poblacionales en masa dirigidos, que los de unos cuantos soñadores en busca de mejor vida, porque en los primeros están los cambios sociales.
Es más importante observar los movimientos poblacionales en masa dirigidos, que los de unos cuantos soñadores en busca de mejor vida, porque en los primeros están los cambios sociales.
Ejemplo de esto que llamo 'migración politizada' fue el Colonialismo, donde las grandes potencias movieron poblaciones enteras, incluyendo a la esclavitud, para reducir costos laborales. Asimismo sucede en el Pos Colonialismo, cuando la gente liberada migra hacia el corazón del alguna vez amo colonial, que le espera con los brazos abiertos para, otra vez, reducir costos laborales.
No importa el sueño individual de salir adelante. Para la migración politizada la clave es la alquimia que convierte a muchos en mano de obra barata. Hoy en la actualidad pasa lo mismo, pero ya con imperios fragmentados como naciones donde abundan las fronteras, con ello multiplicando las narrativas migratorias entre vecinos.
Hoy vemos como la política y el negocio, a veces en colusión, abren las puertas para dejar entrar a mucha gente, ya sea para formar una masa fiel votante a cambio de derechos de asilo, en el proceso convirtiendo al discurso político en uno de la identidad, la raza y las diferencias culturales. O, para beneficiar al empresariado con, otra vez, bajos costos laborales.
El problema con esto es tratar despues de hacer política congruente en tiempos de crisis, -llenando de promesas la calle- así como Trump y demás políticos conservadores abusan del tema migratorio para llevar agua a sus molinos.
En pocas palabras, la migración es más una estrategía económica y política cortoplazista para el poder en turno, por lo cual la convivencia social se dificulta entre tanta hipocresia, de un sistema que por un lado promete la unidad, mientras que por el otro nos receta el 'complica y vencerás' a diurnas cucharadas.
¿Es más natural competir o cooperar?
La naturaleza es un sistema que fluctua entre competencia y cooperación, pero la identidad del YO se ancla más en la competencia, ya que nos educan para ser mejores de lo que ya somos. Todo sistema e ideología propone el sacrificio de tu presente a cambio del fruto del mañana, enfatizando la lucha para realzar tu individualidad sobre la del resto, ironicamente esperando que resulte armonía, salud mental y estabilidad emocional de todo ello. Sin embargo la cooperación pura es a su vez muy idealista, como aquellos que creen que es factible vivir sin afectar el medio ambiente y sin causar impacto, donde nada sufre ni muere para dar cabida a lo nuevo.
La punta de la pirámide descansa sobre otras niveles, mientras que la cooperación pura no produce liderazgo, ya que no estimula las diferencias ni establece aspiraciones, por ello dificulta el cambio y la evolución. La clave es buscar el equilibrio entre competencia y cooperación, para entrar en sintonía con una naturaleza integral que es más realista que idealista. Reduces la competencia pura del ego sin abandonarla. Participas también de la cooperación que es necesaria para girar la rueda de la distribución equitativa de las posibilidades.
La naturaleza es tanto gregarismo como imitación. Lo distinto provoca cambios porque produce curiosidad y nos cuestiona, por eso es positivo. La conformidad de la cooperación absoluta no produce liderazgos ni chispazos de espontaneidad, esenciales para establecer nuevos significados y formas de cooperación.
La continuidad de la vida como sistema, ironicamente, es que las cosas mueran para que lleguen cosas nuevas - distintas pero parecidas en esencia. La vida no sucede en la permanencia de lo estancado y de lo que poco cambia. Finalmente la cooperación incluye a la competencia, la recibe en sus brazos, la contempla en su atardecer, se juntan en el cenit del horizonte que comparten, donde nace toda posibilidad de existencia material.
Del egoismo a la autentica presencia
Del egoismo a la autentica presencia
La identidad es el puente que construimos para mejor administrar la realidad que percibimos, puente que consiste en un lenguaje con el que interpretamos al mundo.
Dicha identidad tiene la funcion de darnos certeza de lo que está ahi afuera, mediante las referencias perceptivas que llamamos pensamientos. Es así como sutilmente nos vamos separando y distinguiendo del exterior. Sin darnos cuenta sutituimos nuestra presencia y participación por nuestros pensamientos, convertiendolos en gendarme y aduana que obstruyen el libre flujo de percepciones. No dejamos 'entrar' nada a nuestra mente que antes no hayamos etiquetado, buscando proteger a la identidad y al capullo de certeza objetiva que a su alrededor tejimos. Es así que no tenemos palabras tampoco para nuestras emociones, porque de hecho la mente se monta sobre ellas, por ende no sabemos intepretarlas, ni mucho menos sentirlas, porque vivimos desde la cabeza, la percepcion y las etiquetas de lo exterior.
Es de aquí donde nace el egoismo, algo no natural, si no un subproducto de la construcción de ese mecanismo del ego que es la identidad. Egoismo en este sentido es filtrar todo lo que experimentamos para contrastaralo con nuestra programación. Desafortunadamente esa herramienta que se nos da con buenas intenciones para el exito en la vida termina separandonos, ya que nos da un falso sentido de individualidad pura y de desconección. Nos molesta que las personas no se comporten como queremos, ya que constantemente las ponemos a prueba de nuestras necesidades semanticas.
Madurar es flexibilizar el caparazón identitario para ponernos en el lugar de otros -vernos como ellos, como objetos más que sujetos, desarollando una sensibilidad hacia lo que nos rodea, reduciendo la categorización y el aferramiento racional. La conexión está más alla del ego y antes de el, cuando eramos un fresco retoño a quien no se le había recetado el dichoso visor de la identidad.
Entonces, la reintegración voluntaria con el todo que ya estabamos integrados (antes de ponernos la mascara de la identidad) implica lograr una presencia más participativa y consciente en el todo. Ironicamente son las caidas y las frustraciones las que nos fisuran y quiebran el caparazón de la identidad, ya que por sistema la mente siempre busca cubrir con su manto de ideas al todo. Son los tropiezos los que nos permiten ver desde afuera al capullo que construimos como algo fragil y falible, permitiéndonos la sensibilidad emocional que requerimos para reintegrarnos, facilitándo la participación con otros con la empatía como nueva posibilidad.
Es desde afuera de uno mismo pero con un pie adentro desde donde podremos desarrollar la autenticidad necesaria para cristalizar la sintesis de lo interior y lo externo. Interior en el sentido individualista-identitario. Colectivista en el sentido de ser uno más por haberse diluido y perdido entre los demás.
Ser autentico es haber trascendido la creencia que se está aislado en total individualismo, así como también evitar perderse entre las exigencias de otros. Es poder celebrar la unidad esencial sin necesidad de embarrarse con ellos en extasis estandarizador. Ser autentico es compartir desde la profundidad del ser -usando para ello la presencia corporal, el misterio emocional, pero tambien la razón, para no convertir a la fiesta en algo completamente insipido. Eso si, una razón menos clasificatoria, que nos permita realmente estar y compartir tomando en cuenta las necesidades ajenas.
Ser autentico es ser un candil de luz en el camino de los demás, evitando colectivismos y membresías que nos estancan, así como individualismos egoistas que nos anclan en el Yo y sus simbolizadas exigencias.
Intentémos desarrollar enclaves de autenticidad linguistica que nos permitan re conformar las palabras para usarlas más allá de la identidad con la que nos programáron, estableciendo así una verdadera conexión con lo que nos rodea y una mejor comunicación con la totalidad de lo presente.
Entre más grande la culpa más larga la agonía
La culpa nos estanca en el proceso de aceptación de experiencias vividas porque nos mantiene como protagonistas del drama no trascendido.
Y aunque siempre hay responsabilidades que repartir, la culpa las concentra en quien la refrenda, convirtiendo al proceso en una jaula sin salida. Es así como los demás hechos y participantes quedan fuera de la ecuación, excluídos de la resolución de nuestra propia parte del conflicto.
Más aun, la culpa es un repaso retrospectivo del como 'debió ser' lo que fue, por lo que al flagelarnos sin cesar reforzamos el cuadrilatero mental en que nos atoramos, en el proceso removiendo las emociones que alguna vez sentimos y que como droga nos seguimos recetando.
Ironicamente la culpa realza la auto flagelación y refuerza la idealizacion de los elementos externos a nosotros, afectando nuestra percepción en el presente, contaminada por un pasado que nos provoca una nostalgia poco saludable.
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