Saturday, 17 March 2012

El sol y nuestra especie: una relación discursiva

 El sol existe muchísimo antes de que el hombre inventara el lenguaje en su afán de categorizarlo todo, buscando con esto entender y administrar mejor las cosas. En ese sentido,  el sol esta mas allá de las descripciones que hemos hecho de el. Este hijo de la naturaleza es autoritario, decide por si mismo e influye en nuestras vidas sin nuestro consentimiento. Su existencia en si misma define originalmente la relación que cualquier forma de vida después justifique como propia.

Las antiguas culturas del mundo se dieron cuenta de lo obvio, que esa bola de fuego le daba vida a las cosas, y fue por eso que se empezó a adorar como un dios. Casi todas las civilizaciones lo incluyeron en su lista de divinidades, en los tiempos en que el hombre tenia depositado su espiritualidad en las diferentes cosas vivas, por la lógica relación que tenían con nosotros. Ejemplos de esto son: el culto egipcio al Ra y el Aton, la Amaterasu japonesa, el Helios y Sol Invictus greco-romanos, el Surya indio, el Tonatiuh azteca, et cetera.  

Pero el hombre ‘civilizado’ gradualmente cubrió el sol con imágenes humanas, y utilizo el concepto de su energía y fortaleza para justificar la creación de sus 'dioses' solares como el Ahura Mazda del zoroastrianismo, El Mitras romano o el mismo Cristo cristiano. El monoteísmo representa la imposición del poder controlador del Estado depositado en   unos cuantos hombres, y el mismo culto Nazi del siglo XX todavía dependía de la analogía solar para reforzarse.  Esto es visto  en la svástica - símbolo solar tomada de los tibetanos  modificado para fines perversos - buscando lograr la deificación de un hombre que teóricamente representaba la certeza de la luz eterna.

Comoquiera que sea, la ciencia – con su física y química - había aclarado el debate sobre la divinidad del sol. Mas que ser un dios, este era una bola de fuego con vida propia que seguía leyes concretas, pero que algún día se apagaría, llevándolo a una segura muerte como cualquier otra cosa. La ciencia es muy buena, pero no deja de ser una visión dualista, en donde la  empleamos para entender cosas que están ahí afuera, para ser comprendías y utilizadas a nuestro favor.

 La sustitución del mito por la ciencia nos llevo a que  la naturaleza como concepto cada vez se alejara mas de la mente racional del hombre, ya que se aseguraba que  la religión solo presumía su control sobre los fenómenos naturales desde el dogma. Comoquiera que sea la ciencia como nuevo mito  nos desconectó de la intuición y el sentir directo que tenemos como especie. El afán de comprender el mundo fenomenológico logro la separación  hombre / naturaleza. Y comoquiera que sea la ciencia puede ser certera, pero la excesiva dependencia en el discurso  mental y racional nos hace fabricar y creer cosas que en la practica se manejan de formas mas simples, y a veces mas complejas, de lo que podemos soñar. Además, la posmodernidad mediática que vivimos nos ha arrojado a una  sistemática confusión existencial.

El pasado jueves me toco experimentar un descenso de casi 25 grados centígrados en menos de 24 hrs. Un día caluroso se torno en uno frió de golpe. Esto alarmo a muchos, e inmediatamente se  hicieron publicas muchas expresiones sobre el cambio climático acelerado por el hombre. Pero si somos objetivos, el Sol tiene transmutaciones como cualquier otro organismo, como nos lo dice la ciencia - misma que advirtió que esta nuestra estrella líder incrementaría su actividad magnética durante un periodo de tiempo. ¿Entonces, porque pensar ingenuamente que unas pequeñas hormigas en un pedazo de tierra distante puedan influir en el devenir de la naturaleza?

Creo que esto es evidencia de lo lejos que hemos llegado en nuestra lucha egoica de interpretar las cosas que pasan como directamente resultado de nuestras acciones. Pero por otro lado, tampoco podemos volver al pasado en nuestras mentes de forma retro-romántica, creyendo que este ‘gran fuego de luz’ es una especie de divinidad, buscando con esto paliar el sufrimiento que puede representar el exterminio colectivo de nuestra especie.

 Pero si la excesiva relación de palabra que tenemos con  el, y por otro lado su endiosamiento tampoco son lo apropiado para justificar lo malo que nos puede ir en la tierra, ¿como entonces hablamos de esos fenómenos sin tomar cualquiera de esas rutas extremas?

A mi me parece que la interpretación de los fenómenos sigue siendo funcional y de utilidad. Y por eso se pudiera tomar esto como un recordatorio de que ese gran astro es portador de ese poder dictatorial de la naturaleza – y que cuando las cosas son,  pues son, sin prorrogas ni aplazamientos.

El eructo solar es un evento incidental, pero que nos demuestra lo que pudiese acontecer si su intensidad se incrementara hasta llegar a las flatulencias, o los mismos estornudos.  Somos finitos y tenemos un desmadre en esta tierra. Estamos aniquilando las mismas bases y fuentes de nuestra supervivencia. Pero no necesitamos a grandes místicos ni grandes científicos para que nos hablen de lo excepcionales que somos con todas nuestras proyecciones. Un fenómeno como estos es solo un recordatorio, nadamas, de que hay que recapacitar, porque nos podemos ir así de fácil como llegamos.


[Nuestra fijación con el sol mismo desato en nosotros una antigua, pero todavía vigente fijación con su hijo bastardo, el oro (au), como el elemento que representa su fuerza, y por ende lo tomamos como la base de la riqueza de nuestras naciones.]

-juancarlosguerra , marzo 2012

Wednesday, 14 March 2012

El carisma como arma de legitimidad política

Para Max Weber existen tres formas de autoridad política, la tradicional – en donde mandan los que siempre lo han hecho por generaciones-, la carismática – en donde manda quien convence por su carácter, mismo que a veces es supuestamente especial o divino, y la legal/racional – en donde quien realmente tiene el poder son las leyes y constituciones, y no las personas que las enarbolan solo como excusa para legitimarse. Pueden darse combinaciones de estas tres, pero en general los países que han superado el culto a la personalidad puede decirse que por lo menos están en transición a lo legal/racional.

El caso latinoamericano es muy representativo, todavía,  del liderazgo  carismático, ya que aunque es cierto que existen grados de legitimidad política en el continente, también es cierto que algunos Estados y gobiernos no han logrado posicionarse en la completa legalidad, y mucho menos en la razón.

Ejemplos concretos de esto son el caso Chileno, el Venezolano y el Mexicano, cuales sistemas políticos están hasta cierto punto fracturados desde adentro, donde la gobernabilidad esta puesta en duda. Esto ha tratado de ser aprovechado por sus lideres mas recientes, que utilizan métodos que buscan cerrar esa brecha que existe entre poder y autoridad/legitimidad. Una cosa es ser electo o refrendado por el pueblo y otra cosa es convencer de que realmente se gobernara efectivamente, con apego a derecho.

Sebastián Piñera de Chile llego al poder de forma álgida, no solo producto de un sistema político binomial legado de la dictadura que ha beneficiado a los políticos tradicionales en ese país. El también proviene de una corriente política que a estas alturas parece seguir causando desconfianza en aquella nación austral, la derecha. Además, su riqueza personal y la búsqueda de privatizar todavía más la vida socio-política chilena han sido coyunturas de contención entre su mandato y la ciudadanía.  Y para esto, entonces, fue que sirvió aquel ejercicio de relaciones publicas de los mineros que tanto revuelo mediático causo a escala global. Piñera mostró el simbolismo de un patriarca que estaba ahí para recibir personalmente y con un abrazo a un segmento de la población marginada, a la vez que el acto lo legitimaba al frente de la nación – apoyando la  homologación social – en tiempo de celebraciones bicentenarias de independencia, como otras naciones latinoamericanas.  Los mineros fungieron como héroes nacionales, y la iglesia católica misma coordino la celebración a lo largo de esta angosta nación. “Esto es un milagro” exclamo Piñera. Milagro fue también para su presidencia, que por lo menos se legitimaba con la autoridad carismática que tanta falta le hacia.

Hugo Chávez, presidente de Venezuela, esta – en contraste con la visión que algunos medios están intentos en sostener – contra las cuerdas. La elección de Octubre de este año lo tiene técnicamente como favorito, pero en la practica Chávez esta buscando la legitimidad que le falta, dado su perpetuación en el poder que ha dividido hasta cierto punto a Venezuela.  Para este ejercicio de carisma Chávez utilizó el aniversario luctuoso de Simon Bolívar (17 Diciembre) para supuestamente afianzarse en el poder y en las consciencias de los venezolanos al buscar grabarse en ellas ligando  su mandato con el dios cristiano – todo esto bajo el arropo del espíritu de Bolívar. Los  restos del ‘libertador de las americas’ estaban presentes dentro de un ‘sarcófago’ que Chávez vanagloriaba con la intención de metafóricamente ‘revivirlo’, para que fuese testigo de esta epifanía y de su proyecto Bolivariano.  El culto a la personalidad esta siendo muy dañino para Venezuela.

El caso mexicano es más complejo, dado que la falta de gobernabilidad en el país es más grave que los casos anteriores. No olvidemos que Felipe Calderón tomo el poder en medio de empujones en el legislativo San Lázaro, y que gran parte de su gobierno ha sido la misma búsqueda de autoridad y legitimidad - gracias al ofuscación de la misma por el abuso del presidencialismo  priista y la situación actual del país. El presidente utilizo su poder inicialmente para activarse como Comandante de las Fuerzas Armadas desatando la supuesta guerra contra el narcotráfico que hoy nos tiene de rodillas. Esto lo ha envalentonado gracias al supuesto carisma que le da ser un cruzado en contra del mal. Pero al final de todo, este y otros países se alejan vertiginosamente de la legalidad - y obviamente de la razón - ,  pegamentos necesarios y siempre duraderos para cualquier concepto de nación. México, a diferencia de Chile, no tuvo nuevos y grandes héroes en los festejos del bicentenario 1810-2010.

Pero no satisfecho con eso Calderón será también recordado por encabezar al gobierno y al partido que promovió la reforma que el día de hoy  ya  procedió en el legislativo federal en relación al articulo 24 constitucional sobre libertades religiosas, en el plausible afán de legitimar aun más su gobierno y su persona – no solo por la venida del papa Ratzinger, si no también en su búsqueda de darle al país un sentido de  comunidad expedita (buscando mantener a su partido en el poder en estas elecciones) que muchas de sus políticas le han robado a la nacion. Culpemos también al PRI de esto si queremos, ya que  participo de esta reforma en el congreso y el senado, y que obviamente es enormemente culpable de haberle entregado un país en pedazos a la alternancia panista. Pero comoquiera que sea estamos dando gigantescos pasos atrás en legalidad, y ni que decir de la razón.

Latinoamérica sigue endiosada con los cultos a la personalidad de sus lideres. Es obvio que cuando gobiernan las leyes el líder debe  someterse a ellas, siendo esto muy aburrido para la política y los medios de comunicación de telenovela que nos gobiernan. Lo que parecen no saber y no querer probar, es que las leyes les conferirían un poder más real como nunca lo hicieron ni la tradición ni el carisma. Pero también es cierto que cuando gobierna la televisión y el entretenimiento los mandatos legales y racionales no ‘pintan’ ni se ‘ven’ igual que ese arbitro protagonista, que busca ser la estrella del partido, en detrimento de los mismos jugadores que llevan la pelota.



-juancarlosguerra, marzo 2012

Tuesday, 13 March 2012

El águila metalica y la serpiente desplumada




Que belleza es la combinación de dos símbolos como la luna y el helicóptero. Esto representa, ante los ojos del hombre que lo contrasta,  la coronación de la especie humana sobre la naturaleza – de la maquinaria tecnológica frente a la errática y obscura naturaleza de la luna. El águila comiéndose a la serpiente, representada en el escudo nacional, es un supuesto símbolo de civilización, ya que el agua, la serpiente, la luna, y la oscuridad eran símbolos de la gran diosa madre, la cual fue victima del dominio de la visión ordenada, racional y técnica del patriarca sobre la incertidumbre, el caos, y la oscuridad que mitológicamente se desprende de la serpiente y aquellos otros símbolos, para  esta y otras culturas del orbe. Esta visión se mantiene de forma terrestre  y contemporánea con el héroe torero asesinando a sangre fría a la obstinación y displicencia del toro. Ambos al fin son espectáculos socio-culturalmente aceptados.

Pero el día de hoy esa águila metalica  de cuatro hélices surca los cielos de Monterrey hacia las cuatro direcciones cardinales en afán de ‘supervisar y vigilar’ a su población - la serpiente desplumada- en supuesto interés de seguridad. El desplume no solo viene por la perdida de privacidad ciudadana frente a un Estado que gradualmente interfiere cada vez mas en la vida privada de la sociedad en todo sentido, en ese misma ‘búsqueda de seguridad’. También es el resultado de la perdida de libertades civiles por un Estado que cada vez mas vira hacia la derecha en su intención de control, en un país que hoy  por lo menos tiene ya sus vías de comunicación terrestres en  manos de grupos fácticos, producto indirecto y a veces directo de los pésimos gobiernos de que hoy somos victimas.

La sociedad del espectáculo que somos ahora se complementa con la famosa sociedad disciplinaria y de vigilancia de las cuales nos alertaron gente como Michel Foucault y George Orwell.  La paradoja mas grande es que no solo estamos manteniendo una clase política parasitaria con nuestros impuestos. No, también estamos pagando extra para ser vigilados hasta nuestros retículos mas privados, todo en afán de ser 'liberados' como sociedad.

 El helicóptero que atraviesa la luna y que forma un eje estéticamente hermoso esconde detrás de ello a aquel famoso conejo que desde antaño representaba - para nuestra cultura - la jovialidad, la reproducción y la muerte. Por un lado, el águila metálica observa a la serpiente desplumada detenidamente, a la vez que simultáneamente obstruye  detrás de ella un símbolo de regeneración social,  el cual que por lo menos, le permitiría a su observador entretener la posibilidad de un cambio de vida humana y de sistema político, dejando atrás esa forma ineficiente y autoritaria de ordenarnos, forma que busca ser  perpetuada como promesa de  camino hacia supuestamente un  futuro prospero y pacifico como sociedad.

-juancarlosguerra,  marzo 2012

Saturday, 3 March 2012

Los apellidos y sus expectativas ancestrales

*  Aquel que confiere una identidad busca ser recordado para siempre. Aquel que juega esa identidad intenta mantenerla ahí para siempre. Las naciones y otras instituciones son creadas para ser mantenidas por siempre.


*  Aquel que recibe un apellido - una identidad institucionalizada- debe no caer en la trampa de continuar manteniendo conductas pre-determinadas y formas de vida que recibió  conjuntamente con la identidad. Las conductas pre-establecidas y las formaciones de identidad bloquean el crecimiento individual y retrasan el desarrollo personal. Aquel que vive una identidad esta jugando con reglas ajenas, apegándose a planes impuestos  de forma inconsciente.


*  Un 'nombre completo' esta compuesto de una identidad heredada y las expectativas históricas que se tienen por el arrastre de esas letras a través de las generaciones. Este incluye la insatisfacción de deseos familiares que son transferidas a los hijos, con la esperanza de que ellos si cumplan lo que nosotros no pudimos. El apellido es el repositorio de las expectativas ancestrales, una Vida Humana Plena es la oportunidad de darse cuenta de ello a tiempo....


juancarlosguerra - marzo 2012

Friday, 17 February 2012

Paterfamilias



Los registros, cedulas y demás controles de identificación son parte del patriarcado.
Es función del padre saber quienes son y donde se encuentran son sus hijos para mejor establecer el orden, y en si delimitar la jurisdicción de sus dominios. Pero el padre no esta solo.

Su dominio se establece mejor si se alinea con otros patriarcas, héroes y demás deidades comunitarias o nacionales. Es por eso que ese discurso es clave para su sistema. Común en esta forma de vida es la utilización indiscriminada de pleitesías e idolatría de estas y otras figuras – incluyendo a los dioses mismos -  para engrandecer sus confines. El fijar una base histórica y mítica para ello también funciona para alargar la flecha del tiempo del lider en turno, en la búsqueda de nuestro sutil sometimiento a este mandato de forma permanente y eterna.  En pocas palabras, la espacio-temporalidad del sistema  se reifica socialmente y se reproduce culturalmente en el discurso.

Pero los socialismos y capitalismos ‘compasivos’ también toman tintes matriarcales, al convertirse en el proveedor de servicios, amores y compasiones que rebasan los rangos de acción del padre  mismo, el cual esta muy ocupado con nuestro control y recato. Y aunque el padre en la practica haya relegado a la madre a segundo plano jerárquico, no puede prescindir de ella en el ejercicio del poder, ya que los funciones de lo femenino acolchonan y subliman las características mas ‘duras’ del patriarca en turno. Los elementos femeninos  funcionan como una fachada sutil para el poder patriarcal.

No nos extrañe, pues, el politeísmo en que convertimos, no solo a la religión, si no a la política y la vida en sociedad, al haber aparejado al patriarca cuasi-divino con la madre protectora y perpetuadota de ilusiones y de amores fallidos. Ella reconoce y canaliza las demandas emocionales del pueblo para que estos puedan ser mejor cooptados por el padre en su afán de control y poder.

Las virgencitas castas son el receptáculo de nuestras sombras mas recónditas, mismas que buscamos mantener alejadas de nuestro estricto padre  y de nuestra mente consciente. Pero que ingenuos hemos sido al pensar que ella guardara nuestros mas íntimos secretos.

El socialismo busca encargarse oficialmente de sus 'hijos', llevarndolos de la mano hacia la felicidad misma. Pero el capitalismo se sirve cada vez mas de estas estrategias para emplearlas como paliativo a un devastador libre mercado, que dejado a su propia suerte, no termina entregando esa justicia y felicidad que  nuestros papacitos socialistas supuestamente otorgan. Por eso, el buscar acompañar a la política con la religión, ha sido una fantasía de control absoluto sobre nosotros. Héroes, dioses, patriarcas y demás iconos se alinean en colusión para ‘nuestro’ servicio.

¿Entonces, de que se trataba todo esto de vivir en colectividad originalmente?


Wednesday, 15 February 2012

La Comunidad Expedita: ¿Que hay detrás de la intención de sacar de nuevo el discurso religioso a la calle? / The Expedite Community: What Has Religion Got to Do with President Calderon's Sense of Flailing Authority

La Comunidad Expedita: ¿Que hay detrás de la intención de sacar de nuevo el discurso religioso a la calle?

 Las protestas del 1ero de Febrero del 2012 se centraron en  las plazas publicas alrededor del país en contra de la más reciente intención de revertir la pieza fundamental de legislación que estableció la sana separación de iglesia y Estado, misma que Benito Juárez firmo en la Constitución de 1857 para la formación liberal del país. Su plan era catapultar a México hacia una visión moderna y secular de republica, y para esto fue necesario el eliminar el poder de la Iglesia Católica del espacio publico y sobre los asuntos de Estado. Pero la Iglesia Católica (y presumiblemente otras denominaciones religiosas) están intentando recientemente (con el apoyo del PRI y el PAN) recuperar su dominio de la consciencia publica y de nuestra cultura, en un país que atraviesa por un vacío de poder y de debacle social.


Si el articulo 24 constitucional es modificado, esto pudiera arrojar de nuevo al espacio publico el discurso religioso. Esto  posibilitaría la adquisición medios de comunicación impresos y electrónicos, abriéndoles la puerta también para intermediar en la educación publica. Esto expondría a los niños  a un pletórico contenido religioso en posible sustitución o de relleno a la ausencia de materias ecolares de corte cívico y racional.


Felipe Calderón esta apoyando este cambio  con el plausible afán de legitimar su posición con algo de autoridad,  ya que la ‘guerra contra el narcotráfico’ ha dañado su imagen publica. Su necesidad de autoridad es mas critica que nunca, ya que las fuerzas armadas están tomando la delantera en muchos sentidos. Pero en vez de trabajar para transformar al país en uno educado en la razón y la ley, el gobierno ha desencadenado una lucha de facto por el poder, por un lado, mientras por el otro, buscan (el Estado incluyendo las fuerzas armadas y las instituciones religiosas) convencer, legitimarse y ganarse la simpatía del pueblo.

 Pero aparte de legitimar el discurso religioso y buscar autoridad, el Estado esta buscando establecer una idea de comunidad funcional. Esto porque nuestra identidad nacional nunca cristalizó, en parte por nuestra pésima educación publica, pero también por los extremos socio-económicos y las barreras socio-culturales que nos dividen.


Todo se remonta al México post-independencia en donde el discurso político presumía que nuestra mayoría ‘mestiza’ seria el ingrediente principal para nuestra aventura hacia la modernidad. Pero en practica esto no sucedió, ya que las elites – de distintas extracciones étnicas – tomaron el control del destino de esos mestizos y del resto de las comunidades indígenas, mismos que nunca lograron integrarse por falta de interés propio y del Estado. La iglesia gradualmente abandonaría la arena política, pero nunca perdió su atractivo, al ser posiblemente la única fuerza unificadora detrás de un Estado que a regañadientes echaba para adelante. Más aun, la educación publica moderna nunca terminó de educar al pueblo en lo civil y lo racional, ya que las elites sabían que esto podría transformarse en una perdida de poder sobre el pueblo que representaban.

El siglo XX vio nacer el surgimiento y consolidación de una sociedad industrial y semi-moderna - con una clase media concomitante - pero esto fue una pantalla para el sentido de comunidad. No todos los mexicanos se movilizaron socialmente. Y mientras los corajes y envidias se mantuvieron a raya gracias a la manipulación de la información y la homologación de  los medios con los intereses del Estado, la división social creció de forma alarmante.


El día de hoy la era informativa Internet expone las enormes redes de compadrazgo, nepotismo y corrupción a lo largo del país. Pero también ha abierto canales de comunicación alternos. Así es como el neo-liberalismo ha sido revelado como un sistema fallido e injusto. Y la gente se esta rebelando. En este sentido, la guerra contra el ‘mal’ no es más que un paliativo para una situación social terriblemente compleja. Esto no parecerá como una insurgencia o una revolución, pero la movilidad social ilegitima esta a la orden del día.


Creo que el calculo de buscar llevar a México de nuevo al oscurantismo mitológico pudiera coincidir con una idea de  buscar un sentido de comunidad de forma practica, independientemente del enorme paso para atrás en términos de la factibilidad de convertirnos en una sociedad racional y de Estado de Derecho.  Juárez estaría aterrado con esto.


juancarlosguerraperez- feb, 2012

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The Expedite Community: What Has Religion Got to Do with President Calderon's Sense of Flailing Authority


Protesters flocked around central plazas throughout Mexico on February the 1st condemning the most recent political intentions of reverting the fundamental piece of legislation that established the healthy separation of church and state, which was seen through by Benito Juarez’s presidency with the signing of the 1857 liberal constitution. His plan was to catapult Mexico into a modern and secular republic, hence to achieve this the Catholic Church was stripped of its power over state affairs. But the latter is now coordinating (with political support) its comeback as an official political power, and is bent on  re-establishing its dominance of public conscience and culture in a country that is experiencing a political power vacuum and social turmoil.

Mexico has a wide variety of religious denominations, comprising catholic and various protestant groups, and many other non-Christian organizations, many of them practicing their religion. Nevertheless, religious discourse is legally exempt from the pubic space. But it could now re-infuse the streets with its mythological mantle if the constitution’s 24th article is finally modified at the hands of the Senate, which is under pressure by the president himself. A lower house of congress has avidly conspired in favour of renegotiating religious liberties – and certainly powers - for all belief-based institutions, as well. This could potentially open the door for religious institutions to be able to possess and utilize media outlets. They will also be empowered to peddle their mostly anachronic world-views in public schools, thus exposing children with an already low level of education to a vertical onslaught of values from which there is no rational escape.


President Felipe Calderon is supporting the change as a logical move - purportedly of reinvesting his position with some kind of legitimate authority - as he is faced with a debacle of public perception, due to the prolonged drug war that has taken its toll on Mexican society. His need of authority is more critical than ever, as the armed forces seize terrain by the day, in every sense. But instead of working to transform the country into an educated and rational law abiding society, the government has unleashed a de facto struggle for power, on one hand, and for hearts and minds, on the other.


But, besides legitimizing religious discourse and seeking authority, what the state is trying to do is to establish some sense of a functioning community. This because Mexico’s national identity has not crystallized hitherto, partly because of its uncompetitive public education and extreme economic and cultural inequalities. It has not cemented because the community itself that functions as the base for national identity is ripped apart, due to these harsh social divisions.

It all dates back to post independence Mexico, where political and postcolonial discourse was claiming that the emerging ‘mestizo’ make-up of the population would be the main ingredient for the country’s lurch towards modernity. But in practice this never happened, as various elites with different ethnic backgrounds took control of the destiny of millions of mestizos and other indigenous populations. The church would gradually exit from the arena of political power, but it never lost its appeal, as it remained very plausibly as the only unifying force underlying a struggling state. Moreover, modern public education was never meant to ‘fully educate’, as elites knew that a real democracy could curtail their power over those same people they represented.

The 20th century saw the emergence and consolidation of an industrial and semi-modern society, with an emerging middle-class, but it nevertheless was a smokescreen for an ailing sense of community. Not everyone mobilized. And whilst grudges and grievances were kept asunder (by a manipulated media), ultimately the chasm between groups grew alarmingly wider.


Today the information age has effectively exposed enormous webs  of corruption and cronyism everywhere. But it has also opened up alternate channels of communication and power. Neo-liberalism has been revealed as an unjust economic system as a failed project, and the people are now rebelling. In this sense,the all- out war versus evil drug dealers is just a palliative for a very complex social situation. This may not look like an insurgency or revolution, but illegitimate social mobility is the order of the day.


I reckon that the calculus of pulling Mexico back to a state of mythological resonance could coincide with the covert idea of building up a sense of community, regardless of the gigantic step backwards in terms of the feasibility of becoming a rational and law abiding society.   Juarez would be appalled.


by Juan Carlos Guerra -  Feb 14th 2012

Saturday, 10 December 2011

La lucha egoica por una figura patriarcal con autoridad en México




Todas las luchas de  poder por  el máximo puesto en  la jerarquía política de una nación están llenas de intrigas. Esto por el hecho de que -en términos freudianos- el ejecutivo o  representante de cualquier comunidad equivale a la vez una figura patriarcal y un ego ideal para la agrupación que se encuentra bajo su mandato. El ego ideal es la proyección de admiración que  desarrollan sus miembros para con el líder del grupo. Ellos subliman el enojo de ser gobernados y limitados en sus necesidades  e impulsos humanos  aceptando una cabeza que los organiza de forma común.  En este sentido, los lideres religiosos y políticos a través de la historia enarbolan esas características, independientemente de las funciones y del discurso de cada uno.


Los lideres, en esa línea, no solo lo son en  autoridad, si no que también en estructura. Esto quiere decir que la cabeza suele ser quien organiza, a la vez que consolida el orden simbólico que precede. En pocas palabras, el líder político establece el respeto y la indoctrinación social, así como el Cardenal, Obispo o Papa es el eje de consolidación doctrinal de la feligresía. En ellos se concentra la figura de autoridad desde donde se perpetua cualquier conjunto de ideas que busquen homologar a cualquier cantidad de grupos de personas bajo una misma cosmología o idiosincrasia.


Comoquiera que sea el sistema  republicano (con un pueblo libre gobernado por representantes bajo un régimen legal y racional) es la  forma   mayoritaria de organización social humana.  Pero esto no quiere decir que siempre fue así. En muchos casos se tuvo que experimentar primero  con una forma social en donde la religión dominaba el mundo publico y privado. En ese sentido, la religión sentó las bases patriarcales de control.


Pero la evolución a los estados de derecho sancionados por ley no prescinde de lideres patriarcales, ya que estos siguen siendo los jefes de la tribu en el sentido sociológico, y los acumuladores de proyecciones individuales de cada miembro de la población, en sentido psicoanalítico. Esto quiere decir que el representante tiene el poder para configurar lo que simbólicamente determinara (identidad nacional, valores comunitarios, sistemas legales, normas y regulaciones) a cada colectividad en cuestión. Y aunque la ley y el líder electo popularmente no necesariamente son y representan  lo mismo, es generalmente el ejecutivo el que debe supuestamente hacer que la ley sea lo  que impere dentro de la jurisdicción comunitaria  y política que le corresponde.


La ley puede entenderse como una de las invenciones socio-culturales mas refinadas por la humanidad. Pero la ley esta metafóricamente encima de la ciudadanía, como una nube abstracta de conceptos, que debe ser ‘aterrizada’ directamente en la practica publica. Aquí es generalmente el ejecutivo el que representa la legalidad y la civilidad comunal, aunque hayamos separado un poder judicial para prevenir los abusos de una sola persona.  En pocas palabras, el ejecutivo debe reflejar un estado de derecho, y para eso debe de tener autoridad para lograrlo. Esta se obtiene con el respeto, la tradición, el carisma o la elección popular. Pero la forma mas importante de lograr cementarse como líder también en lo simbólico  es respetando la ley. Y para eso se necesita una cabeza fuerte, pero en esos términos, y no necesariamente de forma violenta como la ley marcial, o la ley ‘del estado soy yo!’ de Luís XIV. Los griegos llamaron al reflejo de un orden legal en la practica - la ‘Isonomía’-, en donde los de arriba y los de abajo están unidos por la sujeción y el respeto a las leyes.


En esta línea, los ‘hombres fuertes del poder’  han evolucionado, del tener todo el control y el poder bajo su hombro, a la gradual descentralización del poder en la imagen del pueblo  soberano que es coparticipe de la gobernabilidad de la sociedad mediante la razón y la ley. Pero esto no excluye la necesidad de haber tenido que, casi de manera  forzosa, el haber vivido bajo regimenes totalitarios o quasi-autoritarios, para decir que es ahí de donde provienen y surgen las formas de gobierno que hoy  nos rigen.


Y es por eso que para entender el líder único podemos hablar brevemente de la transición de las sociedades religiosas de un esquema politeísta (muchos dioses) a uno monoteísta (un solo dios).  Los sistemas religiosos  monoteístas centralizan el poder divino - y su contraparte mediadora humana- en una representación única. Y una de las características de la transición de muchos dioses a uno solo  es la lucha de poder que se dio entre los que defendían dioses particulares y los que querían solo uno. El monoteísmo es la coronación violenta del triunfo de un ídolo sobre los otros. Es por eso que quienes  detentan una deidad, y ulteriormente triunfan sobre  otras, logran el poder absoluto.


Entonces podemos tomar un poco de la historia de México para poder hacer juicios plausibles en relación a la falta de autoridad que portentan nuestros lideres políticos actuales.  El antiguo Imperio Mexica era liderado por el Tlatoani - figura que combinaba funciones religiosas y de estado - que puede decirse que a grandes rasgos pudo haberse convertido aun mas en una especie de figura autoritaria en el camino hacia una unidad de pueblos semejante a nuestro  concepto contemporáneo de nación. La nación mexicana que ulteriormente cristalizó lo hizo por causas y  elementos ajenos (Colonia Española con su versión de monoteísmo correspondiente) que es muy probable que haya  dificultado la proyección y el emplazamiento de una figura de autoridad – egoica y paternal-, lo suficientemente respetada por  tratarse de un nativo de la misma comunidad que encabezaba, o por lo menos por ser de una de extracción étnica mucho mas similar a lo que ya había, que lo que era aquella ajena  etnia europea. Lo que resulto de nuestra independencia de 1821 fue un caudillismo, el cual se mantuvo durante el periodo posrevolucionario, escondido detrás del ejecutivo PRI-ista ‘legitimado’ por nuestro voto.

La autoridad en México no se logro como en otros lugares, ya que la lucha de poder que lleva a una sociedad del politeísmo al monoteísmo al estado-nación no se dio de forma domestica, lo cual posiblemente  nos privo  de una coherencia y homogeneidad, que facilitara la futura gobernabilidad mediante la transición a un estado de derecho propio. No solo fuimos robados de nuestra identidad y sociedad indígena durante la Colonia, si no que también de la posibilidad de que ese mismo mundo autóctono   - invadido y colonizado - se trasladase lentamente a su forma propia de control y respeto en la imagen de su propia figura de autoridad paternal.


Es por eso que lo que yo veo hoy no solo es una lucha del poder a la vieja usanza, si no que también creo que seguimos en esa búsqueda de establecer, por fin, una figura egoica que podamos admirar y por ende seguir para nuestra gobernabilidad. Esta falta de figura con autoridad, es a mi juicio,  la culpable de la excesiva corrupción que nos estanca. Pero creo que también es la gran culpable de que el estado de derecho no sea ni aceptado, ni comprendido, ni puesto en practica por grandes tractos de nuestra población. Además creo que es enormemente responsable de la no posibilidad de eliminar la religiosidad de la política ni del espacio publico, en nuestra lucha por establecer un país laico y moderno como  valuarte de racionalismo, y de un respeto de la legalidad – mismo que se obtiene al extirpar del espacio publico los mitos y leyendas que obstaculizan su instauración.  Nuestra fachada es católica, pero la realidad es que esta religión se practica de forma sincrética y politeísta por muchos, que  posiblemente  busquen salvaguardar algunas formas de creencia ancestral. Las heridas de  la súper-imposición religiosa ajena no han terminado de sanar. Que mejor ejemplo de esto que la comunidad Chamula de Chiapas.


El PAN tuvo buenas intenciones políticas en esa búsqueda de consolidación de la figura paterna y autoritaria, la cual creyeron que mediante el sufragio obtenían. Pero en la practica se toparon con un país dividido en facciones legislativas, militares, sindicales, mediáticas, partidistas, de creencia, etc., que les impidieron ese emplazamiento que tanto añoraban. Por eso creo que es muy plausible decir que la militarización como opción fue la mas fácil que tomaron, primero Fox, pero mas claramente  Calderón, en esa búsqueda de consolidación egoica y paternal para México. El estar al frente  de un estado ‘fuerte’ en ese sentido concentra aun mas el poder investido en la figura del ejecutivo, que se vuelve comandante en jefe de una enorme fuerza militar. La gran ironía es que lo militar antecede en muchos sentidos a lo religioso en cuanto a organización y control social se refiere. Y en esa línea la consciencia colectiva que resulta de esa forma de gobierno castrense es arcaicamente ilegal y violenta. La gente no entiende la ley a golpes, y mucho menos si sus lideres tampoco la respetan.

Pero no podemos dejar de un lado  el reciente acercamiento - y reivindicación legal en el espacio público - a la curia católica, en el afán de restaurarle ciertos poderes a la Iglesia. El conservadurismo político no solo esta  cerca de lo militar, también lo esta cerca de lo religioso, porque como ya se explico, este tipo de institución tiene amplia experiencia con el patriarcado y con las figuras de autoridad en la consciencia social del pueblo. Pero lo mas peligroso es que al recurrir de forma conservadora a la Iglesia con fines políticos es debilitar aun mas  -paradójicamente- a la figura del ejecutivo, y ciertamente al estado laico y de derecho, que facilita la funcionalidad legal y de desarrollo racional del país.

No solo es por falta de educación que no entendemos lo civil y lo moderno. Seguimos peleados con nuestras formas de representación y sus fines.  Nuestras cabezas son débiles. Y nuestro individualismo y falta de atención a la ley pudiera interpretarse psicológicamente como una afrenta a un padre que no hemos aceptado.

Friday, 9 December 2011

La mentalidad del mexicano (viveinteligente.org)

Es difícil de determinar si todo la gente piensa lo mismo, y para eso, mejor inventamos las identidades colectivas. Entonces podemos tener una mentalidad y juicio propio, a la par que se comparten ideas comunes, mediante la homogeneidad cultural que nos da la vida en sociedad. En esa misma línea el lenguaje, los valores, la religión, y otras estructuras han funcionado para cementar lo que somos, o por lo menos lo que para algunos debería seguir uniéndonos en estos tiempos.


Nuestro caso mexicano de individualismo extremo, representando muy bien con el dicho ‘del zaguán para mi casa’ ha sido muy pronunciado recientemente, en momentos en que la república se esta perdiendo por nuestras incongruencias civiles y que se requiere mas que nunca ‘de jalar parejo’. Es entonces cuando se vuelve necesario analizar el porque del fracaso de nuestra cultura para afrontar, no solo el pésimo trabajo de representación política que estamos evidenciando, si no que también la falta de una comunidad sólida, que pueda solventar por si misma esta confusión y suplicio generalizados por el que pasamos, y buscar hacerlo sin la ayuda de algún nuevo pastor que siga tratando de vendernos falsas ilusiones con fachada de grandes ideas colectivas.


Entonces se antoja interesante el tratar de ingresar a las profundidades de nuestra psicología social, buscando con esto el comprender como es que esas supuestas ideas e ideologías por las cuales nos regimos han fallado en su postura original de unirnos. Aquí abiertamente posiciono sobre la mesa a los grandes mitos como la excesiva injerencia de la religiosidad en el mundo publico (conste que no la critico como apropiación privada y personal) que, hasta cierto punto, no logran permitirnos el avanzar a un nivel colectivo de racionalidad, donde por lo menos el centro de gravedad social gire en torno a la auto-critica, y por ende a dudar la gestión del gobierno y de algunos de sus programas sociales – que pudiéramos fácilmente tachar de abierto populismo.


Más aun, se vuelve obvio a estas alturas, el darnos cuenta que la mentalidad del mexicano esta anquilosada en niveles de consciencia que no le permiten trascender su propio ser, el cual cuando mucho entiende al otro como parte de una feligresía que también esta en el afán de ser salvado de un mundo y un país injusto.


No. Yo creo que no es posible tener una mentalidad alterna si no nos damos la posibilidad de abrirle espacio psicológico y racional a la misma. Es por eso que la labor del Estado mexicano ha sido infame en lo que le corresponde en cuanto a brindar una educación nacional de calidad, que le permita al mexicano el tener alternativas de estructura mental, para así poder activarnos en la consolidación de ese orden moderno que tanto hemos luchado por consolidar desde la independencia.


Y en esa línea podemos darnos cuenta que existe un interés de no hacerlo. Ejemplo de esto pudiera ser las declaraciones de la hija de Enrique Peña Nieto al tratar de defender a su iletrado padre de los embates de un publico medianamente despierto. En estas declaraciones pudimos observar – todavía, a estas alturas- el abierto racismo, clasismo y elitismo que fueron y que son característicos del legado colonial de casi cinco siglos.


Nuestra mentalidad, estimado lector, debe buscar la mejora y la transformación de si misma, ya que la única cosa que busca perpetuarse como tal, evitando el cambio, suele ser esta misma, dado que es trabajo del ego y la identidad individual y colectiva el mantenerle así. Pero lo triste, o lo posiblemente liberador si solo lo reconocemos como tal , es que las cosas cambian en todo momento. Por eso el mantenernos iguales sin modificar nuestros patrones de pensamiento, no solo es ingenuo, si no que es potencialmente destructivo para la sociedad en su conjunto.


La educación no solo sirve para transformarnos y para comprender como funciona el sistema que nos rige. Es también una herramienta fundamental en la búsqueda del aprendizaje y la realización de que somos primero que nada una comunidad humana, y que hay que respetarnos como tal. De ahí nos puede ayudar a pasar a la construcción – ahora si por fin- de una patria funcional – que comparte un espacio publico – y que este debe de respetarse mediante la ley y los acuerdos comunitarios ya existentes.

Global-es / Del Ego a la Trascendencia...

Wednesday, 7 December 2011

La mentalidad y la defensa de lo Real



Hace no mucho tiempo atrás que esta comunidad practicaba la costumbre  de tildar de forma peyorativa a cualquiera que se mostrarse en contra del orden social de las cosas, mismo el cual  para muchos ya mostraba pronunciadas fracturas en muchos  sentidos. Con esto me refiero a la criticas en referencia  a la corporación como forma de organización social - en conjunto con el Estado y su política -, que en muchos casos evidencian relaciones de lealtad feudales que ponen en entredicho la sana delimitación de los espacios públicos para el operar de una patria relativamente democrática y republicana.

En esta línea, cualquier individuo o grupo de personas que proyectasen una mentalidad critica  eran tachadas de inconformes, de izquierdozos,  y en algunos casos hasta de anarquistas. Curioso es darnos cuenta como el día de hoy mucha de esta vociferación ha sido mitigada por una mentalidad que esta cambiando, resultado de la crisis y la ruptura de paradigmas globales de los cuales estamos siendo  testigos. 

Es por eso que me gustaría concentrarme en el concepto de la mentalidad colectiva, y como en muchos casos, esta suele ser el resultado de una forma de vida relativamente funcional para las mayorías. Mucho de esto sucede aquí, y en otros lugares del mundo, por el simple hecho de que el centro de gravedad de la psicología social del ser humano tiende hacia el conservadurismo. En pocas palabras, las mayorías prefieren el orden establecido y la estabilidad lograda, aunque eso mismo no sea necesariamente lo mas apropiado o justo para todos, incluyendo las minorías que puedan estar sufriendo  o en simple desacuerdo.

Para entender como se logran anquilosar las grandes ideas o verdades que consolidan lo que somos o lo que creemos, y que justifican y legitiman el como vivimos, podemos colocar el concepto de ‘Discurso’. Este incluye las formas lingüísticas, reglas, convenciones, y o normas para regir el supuesto cauce de nuestra civilidad y progreso. Estas suelen rebotarse entre nosotros de forma horizontal, pero ulteriormente emanan del orden institucional, mediático y político que consolidan el supuesto ‘Pacto Social’ bajo el cual nos organizamos  como colectividades. Esto se conoce bajo el nombre de 'Hegemonía Cultural'.  Como ejemplo de esto menciono que el discurso medieval era el religioso, el del Renacimiento estaba relacionado con el de los descubrimientos y del espíritu académico, el absolutista europeo en su justificación bajo el derecho divino del monarca, y el discurso moderno que se establece a grandes rasgos en base a la razón, la técnica, las libertades republicanas – así como de una económica liberal con su respectiva cultura del consumo -  todo bajo el control de los ciudadanos libres que conforman la iniciativa privada.

 En ese sentido cada época denota características especificas por el hecho de que en ese momento histórico cada comunidad, región o país se rige por un bloque discursivo  histórico que lo justifica en si y para si mismo. Siguiendo esta lógica podemos decir que en general el discurso es efectivo si las condiciones que lo reflejan en la practica hace que este sea recibido de forma positiva por los que se rigen socialmente y que son gobernados bajo el.

Entonces podemos también decir que cada época que se vive como real se conduce en esa línea, porque su tripulación  piensa y cree que esto es lo más apropiado para el momento. Pero eso no quiere decir que todo mundo siempre este de acuerdo; los discursos pueden ponerse en duda por efectos inesperados y no calculados en un inicio. Pero lo que termina desprestigiándolos es que la base material que los provee esté experimentando una crisis fundamental y estructural, que haga que ese discurso pierda sintonía con esa realidad que supuestamente sostiene. Esta posibilidad suele ser en general mas perceptible y evidente para ese pequeño grupo de personas escépticas que hoy comienzan a ser escuchadas,  que comoquiera que sea, comúnmente giran en torno a la duda sobra la 'perfección' de los discursos, cualesquiera que estos sean y por las razones que se busquen ser perpetuados.

El mundo contemporáneo al parecer es evidencia de una crisis de paradigmas civilizatorios. Con esto me refiero a la crisis económica, la política, la financiera/crediticia, y la de valores culturales y de funcionalidad social con la cual nos enfrentamos en nuestra civilización, y con los cuales nos estamos acostumbrando a vivir. Es por eso que estamos entrando en una etapa nueva de cuestionamientos.

Nuestra mentalidad esta compuesta de verdades relativas que nos hemos platicado y que nos hemos creído, y que convencionalmente pusimos en practica para esa manutención de la ‘realidad’ con que aceptamos que vivimos. Se dice que es ‘verdad’ porque es lo que a grandes rasgos nos hemos dicho que es así.  De ahí la dificultad para las alternativas y cambios.

Es por eso que se vuelve menester el decir que aunque creamos que la realidad que se vive es imposible - o muy difícil de cambiar - lo más determinante es decir que esa misma realidad algún día se soñó y se gesto con una intención duradera como tal, siendo imaginada desde una perspectiva idealista, para finalmente poder ser llevada  a la practica, en donde muchos estarían de acuerdo con ella. Toda realidad  alguna vez fue ilusión y sueño. Y toda ilusión se imaginó en momentos en que su  realidad más cercana era la que se estaba trascendiendo por  estar  fuera de tono con eso mismo que alguna vez la justifico, y hasta la legitimo para nosotros. Hoy se esta  abriendo la posibilidad de disputarle.

Conceptos que nos rigen hoy como la república, la democracia, la constitución, las libertades civiles, etc., alguna vez fueron propuestas por idealistas que se arriesgaron a hacerlo en contra de una realidad supuestamente operacional e inamovible. Es por eso que hoy es un gran momento para proponer ideas y cosas nuevas, para buscar trascender lo que hoy nos obstaculiza el crecimiento como personas y sociedades.

-juan carlos guerra, diciembre 7 , 2011



Tuesday, 6 December 2011

The misuse of power and the bastardization of discourse


Constructing rational and linguistic lifeworlds with the intent  of mirroring our most pressing material realities is not only a human trait, it is a practice that has been successfully transposed to articulate the legimitations of political societies throughout global history. But the irony is that the more complex a group becomes, the more elaborate its justifications for homogeneity need to be. So our ideas of social harmony and cohesion lie within a balance of alternatives - between what exists and what can be achieved – collectively.

In this regard we could position the claim that certain nations’ ways of life, ethics and morality has been perennially utilized to justify the meddling by our representatives – governments and their extensions - in other countries and regions around the world.

For an example look no further than the once isolationist United States of America. The USA imperiously turned outwards once it realized that its goals of growth, progress and freedom could not be met with the available domestic resources. In this sense, empire (at the onset) was not a planned outcome of foreign policy, but became one as the natural result of social needs that needed to be continuously fed in order to perennially legitimize the American way of life and its cultural representation.

This context serves to posit the USA’s military ventures abroad –epitomized in the attached video- that seem to suggest and reinforce the idea that their values of liberal democracy and free markets are being squandered because of the real intentions of power that lay beneath its eagerness for a multifaceted interference around the world but which real workings are now being uncovered by the Internet.

There is nothing new to contravene claims of a political world comprised of states which main goal is to use globalization for the perpetuation of their own specific ethnic and national identities. Hence, realizing how international politics operate is more a matter of acceptance. Once we have accepted how reality functions and is shaped by states we can propose alternatives. In this particular case the video attacks the hypocrisy of a national identity –represented by the US flag- that is basically being waved as a justification for a common imperial mentality that has aggressively overdosed on violence both locally and internationally. A mercenary army everywhere is gobbling resources up, and it safe to say that it is only superficially aware of its participation in a much greater game that transcends mere army briefings. The US flag here could be seen as the epitome of the bastardization of a discourse of liberty and human civilization. What are they fighting for besides the obvious?

‘Justice is peace’ elicits the narrator in the video. In a globalised human community what happens with one nation does not pertain to itself in isolation. What could be simpler to understand but simultaneously so difficult to implement by the architects of a declining power like the United States of America? 

-juan carlos guerra, dec 6th 2011

Monday, 28 November 2011

Una Segunda Era Axial de Espiritualidad


 
'Cuando el conocimiento consciente de nosotros mismos se transparenta en función de nuestra  participación en un universo siempre emergente, reconocemos que nunca hubo separación desde el comienzo  -- todos emergemos en comunión en cada momento, contenidos dentro de la unidad de un universo en continua regeneración.'
-Duane Elgin-




Si los comienzos de la civilización (Sumeria) representaran el inicio de la consciencia colectiva de las sociedades, visualizado en justificaciones cosmologicas para su cultura, la ‘Era Axial’ (800 a 200 A.C.) seria el momento en donde abrimos una rendija para desarrollar el autoconocimiento  y por ende de donde surge la idea de la individualidad con su dosis de ego correspondiente. Lo ‘axial’ representa el parte aguas de cómo las cosas se hacían antes y después de ese momento. Con esto me refiero al hecho de que esa etapa axial marca para algunos historiadores y académicos una época en donde básicamente se estructuran las grandes ideas que justifican la organización social bajo la cual hasta el día de hoy nos mantenemos unidos como colectividades: La ciudad, el lenguaje y la tradición escrita, la religión organizada y el Estado político.

Estas realidades tangibles surgieron, entre muchas razones, para darle coherencia y homogeneidad a una enorme cantidad de tribus que lograban una estabilidad espacio-temporal gracias a los avances tecnológicos que permitían el desarrollo de centros urbanos bien aceitados por una cultura propia - reflejo de la aglomeración de dialectos similares, ejércitos, burocracias, sacerdocios, normas sociales y sistemas legales, y el comercio. Importante para la obtención de este orden era la implementación de una serie de directrices formales que buscaban trascender la poca o nula motivación - en reglas y normas - que pudiesen haber caracterizado a las anteriores sociedades tribales que hacían de la guerra contra el otro, al diferente, su manera natural de actuar.

La nueva moralidad y ética defendía la grandeza de la etnia y comunidad en cuestión, y le daba un que hacer común en el tiempo; las sociedades se hicieron lineales y temporales. Al sistema no le sirven las individualidades, y es por eso que el ego colectivo se organiza mejor bajo la razón del patriarca de Estado y la religión colectivizante en turno. De alguna manera esto también se convirtió en la piedra fundacional para los grandes discursos y narrativas que formarían la base de las sociedades por venir.

En el caso religioso, esta era axial vería la apropiación de grandes ideas espirituales transformándolas en las justificaciones de poder para los sacerdocios y los Estados. Un ejemplo de esto fue el mensaje del Buda - mismo que pudiera interpretarse mas como una filosofía de vida, una psicología o un racionalismo - para terminar convirtiéndose en la garantía intelectual para una religión de Estado mucho mayor, como el ejemplo de Ashoka y su imperio Maurya lo constata (260 A.C.) Ashoka tomo las creencias budistas para enarbolar la expansión de un imperio al norte de la India que logro salpicar con su novel contenido discursivo grandes partes del subcontinente, incluyendo el hoy Sri Lanka, y en regiones fuera del mismo, como Asia Central. Este ejemplo es similar a lo sucedido con otros filósofos (maestros espirituales) de la era axial como Lao Tze –que fue tomado por la 1era dinastía Han China para legitimar su orden imperial-, así como también Zoroastro, que formo parte de las bases religiosas del Estado de la antiguo Imperio Persa.

Otra de las características de esta apropiación de ideas espirituales para convertirlas en religiosas fue la sublimación de muchos politeísmos y magia para tratar de convertirlas en explicaciones alternas para las divinidades y demás seres supremos que apoyasen indirecta o directamente al líder de la comunidad o imperio. Ulteriormente comenzaba una etapa de transición a un monoteísmo en donde inventábamos la necesidad de proyectarles a los dioses características humanas y éticas que resonaran con nuestras necesidades aca abajo. El bien y el mal como proyección representa, y puede ser equivalente, a esa lucha egoica interna de los individuos así como de las colectividades. Es por eso que el patriarca busco apropiarse del discurso religioso con el afán de ponerse al frente de todo y colectivizar el ego para llevarnos a todos hacia fines específicos.

Los mitos ahora son escritos. La mente simbólica de la comunidad se construyo con el control del lenguaje y las expectativas sociales de sus habitantes. Ahora nos justificamos ante un dios ético que por fin trascendió al mundo convertido en justiciero. Mucho de esto se logro gracias a que el hombre termino subyugando a la emancipada mujer del periodo de la horticultura que la había visto surgir como una pieza mucho mas que funcional para aquella antigua sociedad en los albores de la agricultura. El elemento femenino en debacle incluiría gradualmente también a la madre tierra, que comenzaba a ser controlada por un hombre cada vez mas ambicioso.

Por eso las sociedades axiales son urbanas, individualistas (y grupales), y depositan mucha energía en una cosmovisión espacio-temporal que las consolide y las reivindique. El legado de eso puede ser visto el día de hoy, todavía, con la defensa a ultranza de los sitios ‘sagrados’ de las religiones judeo-cristianas como la ‘Tierra Santa’ de Israel y Palestina. Mas aun, los mitos fundacionales de estas y otras religiones orientales suelen ser monologicos. No dejan lugar al dialogo, al cuestionamiento o el debate.

Comoquiera que sea, las filosofías que fueron tomadas para legitimar todo esto comenzaron y se mantuvieron individualistas así como también las religiones en las que influyeron. La ley dorada del ‘No hagas al otro lo que no quieres que te hagan a ti’, es el mejor ejemplo de la mentalidad de aquellos tiempos. Al Estado le funcionaba el código moral de respeto para buscar un respeto similar a lo ajeno en el ámbito legal. El reconocer los derechos de otros seria la tarea que habría que cumplirse con creces con el devenir de los decenios, siglos y milenios.

Pero originalmente lo que había surgido en esa Primera Era Axial eran dos corrientes que estaban por lógica, en contraposición y competencia. Por un lado esta la complejidad socio-cultural, política y económica de la ciudad Estado descrita en párrafos anteriores. Y por el otro, esta la corriente de inconformidad reflejada en las propuestas de austeridad, simpleza, ascetismo y racionalismo por algunos individuos de los cuales también resaltan Platón, Sócrates, Mahavira, Confucio, y los brahmines reformistas de los Upanishad post-vedicos. Como quiera que sea, el resultado de la unión de estos fenómenos independientes nos dio como síntesis la justificación y en engrandecimiento de las sociedades gobernadas con base en esas grandes propuestas originalmente filosóficas y místicas. Pero a grandes rasgos la reacción en contra del sistema que presentaron los maestros espirituales termino siendo colonizada por el mismo sistema para defenderse y perpetuarse como lo hace hasta el día de hoy.

Siguiendo esta lógica no pudiéramos colocar a la Ilustración (circa 1700 D.C.) como una época a considerar en la búsqueda de una ‘Segunda Era Axial’, ya que a grandes rasgos esa etapa histórica buscaba coronar a la razón sobre otras estructuras humanas para hacer sociedad. Esto quiere decir que la era axial no debe ser entendida como únicamente una protesta o una contestación a algo. Esta incluiría mas, como ya se explico, la materialización de nuevas formas de entender la vida en sociedad, y no solamente la justificación de una alternativa o camino para su construcción y funcionamiento. Aparte de esto, la Ilustración era otro eslabón mas en ese afán de disociarnos de nuestra base orgánica y material, proceso que ya se dijo, comenzaba en aquella era axial antigua ya descrita.

Otro motivo que no nos permite posicionar a la Ilustración como axial es porque esta era la reserva de minorías Europeas, y aunque estos pensaran que poco a poco seria posible incluir a muchos mas en la racionalización del mundo, nunca aseveraron que esta facultad fuese factible de desarrollarse para cubrirnos a todos, así como la buena vida de Platón o Marco Aurelio tampoco estaba intencionada a que fuese algo popular.

Es por eso que no solo es romántico abrir la posibilidad de un cambio de era espiritual y el espacio de representación para la misma en nuestro mundo contemporáneo. Todo parece indicar que estamos ya bien adentrados, ahora si, en una nueva era axial, la segunda. Al igual que en aquel periodo, hoy experimentamos una crisis, pero también existen oportunidades para algo distinto. Las características son las siguientes:

Crisis de paradigmas civilizatorios: 
Creo que es factible postular la enorme falla en muchos sentidos del sistema que se emplazo desde antaño como evidencia de una crisis de paradigmas. Aquí la lista,

* La gobernabilidad y la viabilidad del Estado Nación - El abuso de los libres mercados y la crisis del capitalismo - El feudalismo contemporáneo - La calamidad financiera crediticia mundial y la crisis de la globalización - La perdida de motivación colectiva - Ausencia de virtudes y valores comunitarios - El calentamiento global - La guerra – La escasez de los recursos naturales - La Republica y la democracia en duda- La crisis institucional de la razón misma como la base de la modernidad – La sobrepoblación y el consumismo - La imposibilidad de que los sistemas expertos y las religiones organizadas puedan responder a nuestros dilemas existenciales mas apremiantes.

Por otro lado, también es cierto que existen características que hacen este periodo uno diferente, y que así como en el caso de la primera era axial, abren la posibilidad para que algunos denoten sus principales puntos positivos, mismos que pueden ser extrapolados como base para legitimar esa nueva era tan ansiada, que no necesariamente arribara desde fuera de nosotros mismos (de forma metafísica) los involucrados e interesados.

Oportunidades:
* La duda en las religiones clásicas - El surgimiento de nuevos movimientos religiosos, espiritualidades y misticismos alternativos – Una consciencia comunitaria global – Tecnologías de la información como la Internet que han liberado posibilidades para poder conocer lo inimaginable.

Se puede decir que todas estas son el resultado de la interacción de las fuerzas sociales que se gestaron a partir de la era axial anterior. Y parte de la recomendación que se hace para finalmente reconocer a la nueva era axial como existente seria el intentar hacer la transición de forma pacifica, no buscando la protesta violenta o la eliminación sistemática de las estructuras antiguas. Estas se colapsaran por si mismas - implosionando – si las mayorías pasamos a la construcción de lo nuevo en y para si mismo.

Lo que realmente marca la supuesta llegada o articulación de la nueva era es la combinación de un sistema en crisis en simultánea cohabitación con las características que la pueden trascender en cualquier momento. Solo se trata de que nos subamos al tren del cambio. Esto quiere decir que todo efecto nos abre el potencial modificar sus causas, que en ausencia de consciencia y aceptación de las mismas, pudiesen repetirse y reproducirse perennemente. En ese sentido tomamos lo bueno que derramo el pasado para tomarlo como un hilo conductor, que al estirarse, afloje y desate lo que se había tejido con antelación, para de ahí convertirlo en la punta de lanza para lo que nosotros mismos hagamos que venga.

Es por eso que creo honestamente que las bases para la Segunda Era Axial ya están aquí. Estas son fundamentalmente globales y comunitarias, en donde la búsqueda humana se da en pro de una sola tribu global que haga de la reconexión y readaptación con su medio ambiente (su base orgánica) y por ende la Naturaleza, su hogar definitivo. Con esto se terminaría con el afán de proyectar dioses fuera de este mundo. También seria bueno reconciliarnos con esa Naturaleza que excluimos hace milenios en nuestro afán de desarrollo y progreso. Esto para mi equivale a algo que llamo la ‘reciprocidad orgánica’. Y clave en esto es la inclusión del elemento femenino, mismo que por fin se equipara con el masculino. El Yin y el Yang en unísono. Esto por lógica transforma el monologo de la era mitológica en un dialogo, en donde otros, incluyendo la mujer, participan en la recreación de la sociedad y su cultura. Pero esto tampoco pudiera reducirse a la supuesta época que según algunos ya vivimos y que se llama la Posmodernidad.

Cabe resaltar que cualquier moción u actividad a favor de un cambio debiese de imitar el liderazgo y la creatividad de los antiguos maestros espirituales que marcaron la Primera Era Axial. Con esto me refiero al hecho de que la mayoría de estos no fueron revolucionarios violentos (en la definición clásica del termino). Todos propusieron alternativas al status quo para buscar trascenderle en un contexto nuevo con sus respectivas características distintas.

El reavivamiento espiritual coincide con una interculturalidad y pluralismo que comoquiera que sea son productos no deseados de nuestras ideologías y sistemas económicos jerárquicos y separadores. Es por eso que uno de los mitos mas antiguos - el cielo como hogar de nuestro ego aferrado a su identidad -, finalmente pudiera ceder su puesto a nuestro lugar de origen, nuestro propio mundo planetario contextual y simbólico, obviamente el mismo hogar de nuestro espíritu. El ego en este sentido, se alinea mas con su base terrenal, limitando las proyecciones al exterior, incluyendo un cielo en el espacio sideral. No prescindimos completamente del ego, pero lentamente podemos hacer consciencia de como su existencia, no solo nos divide esquizofrénicamente con nosotros mismos y nuestras esencias, si no que también nos separa a nosotros de ellos - los otros -, y de ellas las mujeres, como elementos femeninos que tanto nos urge incluir en nuestras narrativas monocromáticas.

Una de las cuestiones fundamentales de esta nueva era seria la inclusión de una visión de plenitud espiritual para entenderla como el agregado de todo lo que vemos, sentimos e intuimos. Esto quiere decir que no se pude seguir tomando en cuenta a una espiritualidad aislada o única, como si esta fuera un ritual o una practica distinta a todo lo demás que hacemos. En este sentido la nueva espiritualidad es holistica, ya que lo incluye todo como parte del espíritu. Es por eso que el darnos cuenta de que ya somos todo lo posiblemente espiritual contenido en un cuerpo y en un universo será fundamental para sanar esas heridas tan arraigadas en nuestra especie.

Para mi la Segunda Era Axial no es equivalente al mero cuestionamiento de un sistema en si, de una religión o una forma de organización socio-política y económica.  Me parece que tendría que ser mas un cuestionamiento a la autoridad en general como concepto. Aquí incluyo la autoridad externa (ego colectivo) como la interna (ego individual). Por eso creo que el desarrollo personal de la consciencia contemporánea coincide con la crisis del sistema y viceversa. Ulteriormente el objetivo seria abrirnos completamente para pasar a construir un nuevo hogar de forma global y comunitaria, pero en el aquí y el ahora, trascendiendo los juicios de bien y mal que hemos generado de forma bipolar, buscando con esto la aceptación de todos como somos a partir de nuestra propia naturaleza.

Pero clave también es decir que lo nuevo que se de no tiene que ser únicamente dentro de un contexto o acuerdo socio-cultural especifico. Es mejor que la nueva era sea entendida como una mentalidad distinta, pero de preferencia apoyada en un nuevo nivel de consciencia con su correspondiente perspectiva de la vida. Aquí todavía podemos ser racionales, pero no es el ultimo estadio ni la meta, es solo un camino. Pudiéramos ver metafóricamente la era como la del espejo, en donde todos nos ayudamos entre nosotros  mismos para poder ver hacia adentro en la búsqueda de una proyección mas real de nuestra esencia. Debemos ceder un poco de  ego para poder  admirar esa consciencia comun que nos une.

-- juan carlos guerra --- Nov 28,2011

Wednesday, 19 October 2011

¿Y nuestra identidad? (publicado en viveinteligente.org)

México ha sufrido una dramática transformación social en los últimos años, la cual ha marcado inexorablemente a la ciudad de Monterrey, afectando su identidad de forma considerable. No cabe duda que la excesiva corrupción, la ingobernabilidad y la violencia se han convertido en realidades cotidianas que la población todavía no ha logrado metabolizar en un sentido ciudadano. En esa línea, la crisis que experimentamos hoy pudiera decirse que es una de enormes proporciones, ya que la estabilidad social y crecimiento económico saludable de décadas anteriores parece haber llegado a su fin.


Nuestra cultura regia también venía reflejando sus contrastes, sí -pero todo dentro de lo tolerable-, dado que la ideología y poder empresarial privado en turno constantemente nos recordaban que sus proyectos consistían en tratar de paliar esos desequilibrios socio-económicos y culturales que son productos naturales del desarrollo y modernización de cualquier ciudad en expansión como ésta. La exacerbación de los excesos sociales que la política no logró rasurar, y que es causa principal de la debacle de nuestro proyecto colectivo, evidenció lo mal que estaba cimentada, no sólo nuestra identidad, sino la comunidad misma, que teóricamente es la base donde se monta cualquier idea social que comparte fines específicos. Entonces la acción colectiva común del regiomontano se ha visto limitada por factores que descobijaron aún más lo que nos unía, lo cual al parecer era más instrumental para llevarnos bien -pero superficialmente- y siempre y cuando las vacas estuviesen gordas.


Es por eso que hoy se abre una enorme oportunidad para aprovechar la reciente politización de la sociedad proyectada en protestas como las que se efectuaron recientemente en el palacio de Gobierno del Estado. Este descontento no sólo evidenció dicha politización y subsiguiente desplazamiento de energía ciudadana. También reflejó lo poco unidos que estamos como comunidad, dado que la característica principal de las marchas fue el señalamiento enjuicioso entre grupos sociales, que reflejan profundas diferencias de clase con sus visiones culturales correspondientes. Bajo esta óptica la idea de una sociedad civil actualizada, que pueda resistir a los embates de un país en crisis, parece tan lejana como la misma equidad económica tan añorada. Es por eso que Monterrey debe reconstituirse otra vez como identidad funcional, siguiendo el ejemplo de una sociedad civil sensible a esas realidades estructurales que nos arrojaron a esta incertidumbre de proporciones paranoicas. Lo que se necesita es una nueva adaptación colectiva. Pero ésta tiene que tomar en cuenta que la fragilidad y el fracaso de la identidad son el resultado de una comunidad fracturada, la cual con la protesta nos demostró la poca consciencia de poder público que potencialmente pudiésemos desarrollar.


Pero por otro lado, la gran ironía es que esta crisis sistémica nos muestra el camino lógico a seguir en lo que a la construcción de una nueva sociedad civil se refiere. Aquí incluyo la obvia recuperación de los espacios verdes y las calles –ambos vistos como baluartes fundamentales de algo entendido como el espacio público – lugar que se antoja como el principal foco de atención para marcar la novel agenda política de la sociedad civil regiomontana. La tarea más grande es que estos espacios se recuperen, pero no sin antes hacerlo de forma realmente cohesiva en sentido social, tratando con esto de terminar finalmente con el clasismo y etnocentrismo institucionalizado de algunos, en su afán de competitividad y liderazgo.


Redireccionar lo que somos colectivamente debe tomar en cuenta la reconstrucción (o finalmente la construcción que no se había logrado) de una comunidad funcional, lograda así por nosotros los que formamos parte de ella, y no sólo por los alcances limitados de ciertas políticas públicas de supuesta motivación solidaria. Hay que, de una vez por todas, trascender e incluir lo que por lo menos a nivel local no nos había permitido unirnos como comunidad. Sobre esto podremos montar la identidad colectiva -cualesquiera que ésta sea- incluyendo sus nuevos fines, intereses, valores y metas.


La nueva sociedad civil regiomontana pudiera organizarse en la búsqueda de una idea realmente incluyente, y no sólo en la utilización de su población en una búsqueda competitiva por ser ejemplo nacional y mundial. Reitero que no puede haber identidad ni sociedad civil que funcione sin comunidad primero. Por eso lo primordial es establecerla de modo plural y tolerante, donde las políticas públicas y las relaciones sociales tomen en cuenta a todos los habitantes en su formato ciudadano, y no nada más por su capacidad laboral o de relativo bajo costo operativo.


A la sociedad civil regiomontana le tocara buscar un orden de factores desde donde se busque proponer, y no sólo defenderse de los embates sociales que muy factiblemente seguirá sufriendo nuestro país en su afán, también, de redefinir lo que lo es hoy, y lo que lo definirá en un futuro no muy lejano.

Friday, 7 October 2011

La Honestidad es inteligente

Las palabras suelen arrastrar sus raíces a través de ese viaje de significados que sostienen nuestros mundos simbólicos. Aquí podemos colocar el concepto de inteligencia, el cual en su etimología latina refiere a la capacidad de discernir entre dos alternativas. Pero comoquiera que sea, el devenir del término ha sido uno de empujones conceptuales, que lo llevó a consolidarse en la modernidad como uno que postulaba el entendimiento racional de las cosas. Con esto se lograba puntualizar que la inteligencia era la capacidad mental de comprender el mundo y sus fenómenos; facultad determinante para la civilización, y por ende un seguro aliado en el trayecto hacia el continuo progreso humano. El coeficiente intelectual (IQ) sería en esta línea, la lógica coronación de una mente que mediante la inteligencia evalúa el mundo de acuerdo a estadísticas y exámenes psicométricos que lo corroboran.

Pero nuestra era ha sido testigo del continuo juego de intereses que busca redefinir la inteligencia humana, ya que para muchos ésta no debiese ser monopolio de la razón, de la mente, ni mucho menos de una identidad egocéntrica – en su afán de progresar a toda costa – así como la muy ‘racional e inteligente’ ideología Nazi lo demostró. Es por eso que surgen nociones alternativas como el de las inteligencias múltiples que sí toman en cuenta a las facultades mentales, pero que incluyen otras de carácter corporal (como el baile), o las interpersonales y sociales. La inteligencia emocional, por ejemplo, también identifica a la razón, pero ulteriormente coloca a las emociones y su manejo efectivo, como la base de la inteligencia.

¿Me pregunto si podrá postularse algún concepto que abarcase otros aspectos inteligentes? Esto porque la vida contemporánea nos exige muchísimo más que conducirnos únicamente a nivel personal. El mundo público no debe componerse solamente de actitudes racionalistas de individuos utilitarios que buscan lo mejor para ellos, tomando a diestra y siniestra del espacio público y social que nos concierne a todos. Es por eso que creo que existen virtudes que no sólo son inteligentes, sino que ayudan a desarrollar nuestra esencia en la comunidad y con el medio ambiente del cual todos participamos.

La congruencia es una actitud y un valor, pero también es una especie de puente que une el mundo privado personal con el público colectivo. Es por eso que la observación consciente de nuestras conductas puede gradualmente homologarlas en unísono, ya que el hacer y el decir públicamente lo que se piensa en privado es de gran ayuda para todos, incluyendo a nosotros mismos. Esta actitud no solamente es más placentera, si no que también es más razonable y emotivamente sustentable en un sentido holístico. Si yo estoy bien y lo expreso, en conjunción con otros en un medio ambiente sano y limpio, es factible que el espacio compartido sea más conducente a cosas aun más positivas.

Pero la gran ventaja de la congruencia es que también es la puerta que nos conduce a la honestidad – una de las virtudes compartidas por casi todas las culturas que han formado parte de nuestra historia civilizada. La honestidad como virtud representa la armonía y la síntesis de esos opuestos privados y públicos que tanto nos dificultan la construcción de un espacio en donde se puede verter nuestra participación. Cuando se logra ser honesto se ha llegado a un punto en donde Se Es, y se actúa acorde sin mayor esfuerzo. Nuestras conductas son transparentes porque surgen de un centro limpio y certero – una excelente posición desde donde podemos expresar nuestra esencia. Ulteriormente el ciudadano honesto se convierte en un espejo que le sirve a otros para cimentar su potencial camino hacia esa misma congruencia y honestidad.

Para entender la relación entre congruencia y honestidad podemos usar la metáfora del Yin Yang chino. Esta proyección de los géneros opuestos – pero complementarios – representa una dualidad congelada en el tiempo, que de forma didáctica explica la interrelación de las cosas a una humanidad necia en verlas de forma separada y dualista. Este símbolo de reciente popularidad en occidente sirve para explicar cómo todo finalmente embona para acercarse al uno, característica de todos los fenómenos y cosas con las cuales nos relacionamos y de las cuales formamos parte. El Yin Yang realmente es un diagrama bidimensional con un pequeño grado de complejidad proveniente del concepto del Tao, o su equivalente en el camino medio budista – el cual con la suma del blanco y negro de forma dinámica en el color gris – nos demuestra cómo todo finalmente confluye en el uno, el lugar ideal de donde emanan virtudes de la talla de la honestidad. Es por eso que la honestidad no sólo es algo congruente por añadidura, sino que es una forma de vida realmente inteligente.