Apenas unos días antes de la abrupta salida de los Emiratos Árabes Unidos de la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo), Mohammed Bin Salman le reiteraba a los Estados Unidos que su pais -Arabia Saudita- no normalizará relaciones con Israel hasta que la posibilidad de un Estado Palestino esté sobre la mesa.
El principal interesado en formar un cartel para controlar los precios del petróleo fue origianlmente Arabia Saudita, ya que eso le permitía, junto a los demás socios productores, tomar decisiones propias sin la injerencia de las transnacionales petroleras de Occidente; por lo que la función de la OPEP era una doble: control de precios y control geo político y estratégico sobre el petróleo y la región.
Pero ahora que la guerra en Irán agravó la situación energética del mundo, los dólares con que se paga una parte de la energía empezaron a escasear entre los proveedores de petróleo, que no estaban pudiendo sacar su producto por culpa del bloqueo del estrecho de Ormuz.
Por lo tanto, es plausible que la necesidad de dólares y la urgencia de protección física en medio de una guerra obligó a los Emiratos a salirse de la OPEP, buscando mantenerse en la órbita financiera y geo estratégica de Estados Unidos, país que lucha por mantenerse vigente en una región que está siendo peleada también por China y Rusia.
A Washington le es fundamental seguir comprando y vendiendo petróleo en su moneda, y por eso es que ofreció una línea de cambio monetario con Emiratos. No obstante, algunos países árabes, entre ellos Arabia Saudita, se molestaron mucho, ya que la OPEP además de todo sirve para mantener la unidad de los árabes y sus monarquías en el Golfo Pérsico, principal contrapeso contra las transnacionales y contra China y Rusia.
Por lo que uno de los desenlaces mas factibles y menos deseables para Washington es que Arabia Saudita acabe colaborando mas con un Irán (miembro OPEP) que irónicamente está aprovechando la guerra para defender el mercado regional energético. Control que está resultando en la afectación del petrodólar frente al petroyuan chino; lucha financiero-estratégica que pudiere transofrmar todavía mas el rompecabezas geopolítico de la región con mas recursos energéticos y correspondiente cantidad de problemas.
Al final el tema Medio Oriente es mucho mas que religioso, ya que de creencias no solo vive la gente, ninguna. La clave aquí es qué hará Arabia Saudita - líder de OPEP, núcleo del Islam, y el alguna vez principal aliado árabe de Estados Unidos, que tiene ya algunos años vendiendo parte de su petróleo en yuanes.
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