Saturday, 30 December 2017

 
 
Cada final de año se nos invita a confiar en el siguiente como el redentor de las esperanzas prometidas pero todavía no cosechadas. Futuro proyectado, premeditado y dosificado por aquellos que lo sostienen por mera convención y conveniencia.

Yo no escogí este mundo de principios y finales artificiales, donde se nos pide que volteemos al pasado y al futuro para reforzar lo que somos, aunque eso signifique abandonar el presente que tenemos, que nos coloca en unísono con el todo, desde donde se facilita visualizar la sensibilidad de los ciclos que nos rodean y nos componen.

Esta humanidad tan obsesionada con los tiempos psicológicos ha perdido contacto con su vulnerable y atemporal presencia, esa que nos recuerda cuando la sintonizamos que es necesario cambiar constantemente de hábitos, ropaje y sistema político, para así liberarnos de las enormes expectativas de los proyectos eternos y lineales de eso que llamamos cultura.

El tiempo que nos recetamos es mucho más que optimista. Es una maquina perfeccionista que asciende sin cesar en micro aumentos - minutos, horas, meses y semanas-, que en su mecánico accionar atropella a los ciclos, las recurrencias y las sincronías de la naturaleza, misma que decenas de miles de pueblos ya reconocían y celebraban antes de la llegada del sostén del tiempo lineal, ese cristo sobre el cual se cuelgan las lineas del ayer y del mañana con las cuales se amarra a nuestra ansiosa colectividad.

No hay mejor maestro que las estaciones. El otoño nos prepara para las perdidas, mientras que el invierno nos las corrobora, solo para devolvernos lo que se fue con mayor sabor y color en la primavera, fertilidad que yace ahí para ser descubierta - cura y amuleto para nuestros confundida, regulada y super formulada existencia.
 
 

Thursday, 28 December 2017

La esencia y el cascarón del enojo


Reaccionar ante lo que nos enoja es sucumbir a la agresión, alineando nuestra vibración con la del adversario. Reaccionar agresivamente es perder una oportunidad de oro para extraer la esencia y las causas del enojo, para convertirlas en el boleto para la siguiente etapa de nuestro desarrollo personal. 

La mejor reacción es la no reacción, espacio y tiempo que nos otorgamos para enfocarnos en nosotros mismos, plataforma de despegue para lo que deseamos ser. Ahí es donde se disipan las malas vibras y los conflictos en los que nos quieren enredar, aquellos que esperan alimentarse de tu reacción negativa para seguir sangrando. 

Una vez que dejas al enojo fuera de la ecuación puedes abocarte a exprimir la esencia de lo que lo disparaba, permitiéndote trabajar con esa esencia ya sublimada y transmutada de densidades vibracionales.

Toma la esencia de lo que te molestaba y úsala para convertirla en la base del reclamo que se hace necesario para finalmente cerrar el ciclo y finiquitar su trascendencia.

Se firme, certero y asertivo, usando la esencia de las emociones fuertes como tu defensa y escudo energético, y verás como las agresores y sus agresiones menguarán sutilmente, para desaparecer completamente de tu tablero perceptivo.
Una competencia más sana es consigo mismo, para que la congruencia ayude a refinar lo que somos, así facilitando la cooperación, entendida como la operación conjunta de algo. Sólo habrá conjunción y conjugación de proyectos comunes si los participantes están bien seguros de si mismos, para no acabar sometidos a los planes o las ideas que los reúnen.

El problema con la sociedad es que lanzamos a los niños a competir contra todo en preparación para la vida institucional, haciendo de ello la medición de su supuesto éxito como personas.
Es así que lo que tenemos es gente que apenas se conoce a si misma y que no sabe cooperar sin perder su individualidad en el proceso, debilitando su poder para articular demandas personales efectivas para cuando las instituciones pierdan su brillo, por la falta de iniciativa de sus miembros ó la costumbre y la zona de confort de sus líderes.
El consumismo crea ilusiones y fantasías que están afuera de ti -en la punta de una pirámide-, atractores materialistas para que aspires y te motives a perseguirlos eternamente. Esto genera dos cosas. Primero se refuerza la dualidad, haciéndonos creer que existen cosas allá afuera que intrínsecamente nos hacen falta, y que solo obteniéndolas seremos felices. Por otro lado se abre un hueco de insuficiencia -un agujero en nuestro corazón- por donde nos arrebatan el tesoro de autenticidad que entregamos ciegamente a cambio de dichas fantasías materiales. 

Por eso la clave para superar esto es entender la naturaleza creadora de oposiciones (adentro/afuera) de ese sistema, para así poder integrar ese o cualquier otro esquema de dualismos para finalmente liberarnos. Una honestidad autentica es una vibra mucho más ligera que la pesadez de las mentiras mercadológicas, autenticidad que abre y vacía esos contenidos que tu corazón desea compartir en amorosa presencia. 

Deconstruye tus opuestos para encontrarte en unidad, hoy y siempre...

Monday, 11 December 2017

El instructivo para el mundo está en el mundo


Apenas y llegamos al mundo y se nos está acomodándo 'satisfactoriamente' en el. Escuelas, prisas, identidades y marcas se nos recetan para equiparnos para el éxito, lo cual nos acaba separando del mundo en confusión perpetua. 
Debemos participar con el mundo en comunión presente, ya que el instructivo son sus cíclos y caracteristicas propias, y no las fórmulas, proyecciones y expectativas humanas. Es darse cuenta que la salud y el bienestar confluye con lo que observamos y entendemos como lo natural. Si no hacemos esto nos la pasamos rellenando vacíos para no tener que enfrentar nuestra fragil y compleja esencia. 
Fluir es mucho más que dejar ir o afinar actitudes. Es navegar con la naturaleza que nos compone, así reduciendo la velocidad y las ganas de controlarla para salvarnos de nosotros mismos, así reduciendo la fricción que dificulta nuestras existencias. Fluir es ser uno con el mundo, imitándolo hasta donde se pueda, ya que en el rebosan las enseñanzas más simples y evidentes, disponibes solo para ojos abiertos y pacientes. El correr del agua, el dia y la noche, la montaña, los animales, las estaciones y las migraciones, maestros que yacen ahí latentes para todos. 
Fluir es reconocerse uno con el rio, ya que nuestros cuerpos y mentes se mueven a la par de las aguas que deseamos domar para calmarnos. Es aceptar la mortalidad como sólo un pedazo de la totalidad de lo posible, que abre y cierra compuertas para mantener el equilibrio entre lo que se va y lo que se queda, independientemente de los aferramientos corporales y los reclamos territoriales de nuestra ingenua especie.

Monday, 4 December 2017

El gondolero del amor

Por cultura hemos presionado a los niños desde una posición de autoridad para que sigan el modelo de adultez con el que formamos nuestras familias.  La niñez siempre carece de algo, por lo cual creemos que debemos acelerarla  para  transformarla. Promovemos el rol de padre desde temprana edad, colocándolo como la forma optima de adultez, dando por un hecho que cumple con las características de autonomía, independencia y éxito que nos vende la sociedad.  

Esa supuesta carencia de los niños justifica el  que los adultos tomen decisiones por ellos, considerándolos como insuficientes e incompletos. Es así que sólo cuando se conviertan en 'adultos' es que podrán decidir por  si mismos,  celebrando así el supuesto arribo al puerto final del desarrollo social. 

Para mi la adultez equivale a una niñez bien madura, en donde el niño interior lleva la  riendas del destino, que no es nada más que la capacidad bien ejercitada de tomar decisiones al momento que se requieren, así reforzando la  voluntad, la seguridad personal, el auto estima y el amor propio de quien las toma, independientemente del nivel o etapa de desarrollo en que se encuentre. 

El cliche de 'solo quien se ama puede amar a otros'  empieza tomando el control de nuestras propias decisiones, así estableciendo fronteras y limites con lo que nos rodea, fortaleciendo nuestro campo energético y emocional ante las excesivas influencias, criticas y  circunstancias ajenas a nosotros. Si no aprendemos  a manejar  la incertidumbre y la ansiedad que genera la indecisión cerramos la compuerta hacia nuestro mundo  interior.

Decidir es encenderse una luz en el camino. Es pulir la esencia para mantenerse fresco y alegre, empoderando a la persona sin importar identidades, marcas o expectativas.  Decidir es  aprender a manejar  la  procrastinación.  

El gondolero del amor es la persona que sabe navegar entre sus decisiones, ya que durante su niñez no se le arrebató la voluntad para hacerlo en afán de apresurar su llegada  a la dichosa adultez, lo cual honestamente no es más que la proyección de nuestras propias necesidades psico-sociológicas como progenitores.











Sunday, 19 November 2017

  


Nuestra cultura construyó una idea de dios separada a nosotros mismos, muy distante y solo imitable en ejemplo pero no en posibilidad.
Para ello se propuso a la fe para permitir al usuario imaginar un encuentro con su supuesto progenitor, padre ausente a quien se responsabiliza de tanto lo bueno como lo malo de la vida.
Lo curioso es que se le exige al creyente que profundice su fe cuando la realidad se complica, lo que no es más que justificar lo sucedido como parte de un plan mayor y un sacrificio utilitario, con frases como ' todo pasa por algo en la viña del señor'.
No obstante, ésta esperanza humana hecha mitología de fe, equivale, en términos psicológicos, a una irrupción de las emociones en la razón, donde se justifica inconscientemente lo que nos rebasa mentalmente para satisfacer a nuestros sentimientos, para que así retomemos nuestra rutina lo antes posible, con ello eliminando la incertidumbre, la protesta y la inacción de nuestra complaciente cultura.
Por otro lado está la magia para vivir a dios en carne propia. No como algo ajeno a nosotros, si no como algo que nos conforma por dentro y afuera, tanto en posibilidad como expresión y autentica presencia.
Aceptar y creer en la magia es reconocerse uno con el espíritu, que es más un hotel de varias habitaciones que un aduanal que divide y separa las fronteras entro lo real y lo imaginario.
Magia es saber que cuando se cierra una puerta siempre se abre otra, con la certeza de que el universo nunca deja espacios vacíos cuando de poderosas intenciones se trata.

Magia es tomar las riendas de tu destino para no tener que depender de la fe para lamentarte, mientras esperas eterna y ciegamente a la promesa de juicio final donde se perjura felicidad y plenitud para todos.
La fe es apenas un antifaz para una cultura obsesionada con las separaciones y los dualismos, mientras que la magia es la comprobación y la participación en la dichosa divinidad, disponible sin miedos, mitos ni fantasías salvacionistas para los que estén dispuestos a reconocerla en su vida.

 

Wednesday, 15 November 2017

Cuando vemos la vida como un constante despegar y no un permanente aterrizaje, cambiamos nuestras caprichosas certezas por enriquecedoras aventuras que nos invitan a adentrárnos en la evolución y el crecimiento, ya que no existen puertos finales ni amargas despedidas.

Ni siquiera la muerte es el voráz finiquito que nos hemos vendido para amaestrárnos y flagelárnos, buscando apuntar nuestras existencias, religiones, instituciones y canciones hacia fines supuestamente civilizados, donde sacrificamos parte de nuestra libertad por convención y membresía.

La muerte es mera transición, migración y desenvolvimiento, un nodo forzoso en el camino hacia la consciencia de reciprocidad orgánica con todo lo que nos rodea, combustíble y vela que hay que empacar para seguir arrojándonos con perpetuas ganas y susodicho gozo al vacío de la incertidumbre y la resplandecencia.
Los errores de nuestro pasado se ven muy obvios y ridículos desde arriba, ya desde la comodidad y la claridad del después, aunque en su momento se hayan visto como un obstáculo impasable, un laberinto sin salida.
Vemos lo sucedido con verguenza, diciendo: 'Como pude pensar, decir y hacer eso! '. Y aunque la crítica del después se haga desde una posición de mayor amplitud de consciencia, es apenas eliminando la verguenza que nos da lo que hicimos lo que nos permitirá superarlo, tanto la vivencia como la culposa recurrencia mental.
Si no depuras tus 'verguenzas acumuladas' cargarás su densidad en tu presente y futuro.
Por eso integra lo vivido cual ropa limpia, para hacer del morral de tu existencia uno más ligero.

Friday, 29 September 2017

El envejecimiento es chistoso porque nos va enseñando a ser, ya que es lo único que dejamos cuando nos vamos, eso que hicimos con lo que nos dieron, no en cuerpo, ni siquiera en alma, si no en posibilidad de genuina presencia.

Nos decepciona vernos marchitar, al igual que recordar los momentos de supuesta perfección física, los cuales con todo y lo que había, comoquiera nos quejabamos en permanente insatisfacción, ya que siempre nos faltaba algo para ser ideales, sometidos a la incesante y exigente pelotita mental llamada 'yo', que no deja de patalear cual niño sin dulce.

Por eso atesora el presente como nunca, pero más importante, saca lo que traes con lo que tienes ahora mismo, porque nunca habrá plataforma más ideal para serlo todo que ese cuerpo que hoy reluce.

Así que antes de buscar reproducirte por terror a no atreverte a ser, esperando que los tuyos finalmente lo hagan, mejor actua y trasciende con lo que tienes. Así tal vez se te baje la prisa por prolongar, delegar y apresurar a otros, para que sean lo que tu no quiziste ser.

Monday, 18 September 2017

El consumismo es como el tráfico, empezamos escogiendo en libertad pero acabamos estancados sin gran diferencia.
La ilusión de las decisiones en torno a la distinción dentro del colectivo -de acuerdo a canones pre establecidos y externos a nosotros- es que nos llevan a resultados similares, eventualmente parecidos. Puedo creer que hubo libertad en escoger mi guardaropa, texturas y colores, pero al final eso no me hace realmente distinto a los demás que lo hacen. Lo mismo pasa con los coches. Si todos ejercen la supuesta libertad de elegir pero habitan en espacios cerrados, acaban encajonados, frenados por sus decisiones como colectivo.
Y como encuerarse o ser hippie no es la solución a esta indiferencia, la clave es reconocer que nunca estaremos completamente diferenciados por nuestro exterior, si no por las decisones que tomamos desde adentro que hacen que nuestro exterior dejer de tener que ser modificado perpetuamente en afán de distinción.
La única forma de ser único es dejar que tu interior reluzca, ese que no necesita comprarse, reponerse ni lavarse. Es obvio que vestirse y transportarse es una necesidad, otra cosa es convertirse en el cascarón que nos arroja en el corralón de las semejanzas.
Una bonita ropa y un buen coche talvez te ayuden a sentirte mejor, pero solo aceptandote como eres por dentro es que lograrás trascender y desplazarte con exito sin tanto sufrimiento. 
Se autentico, así seras único sin mucho esfuerzo.

Sunday, 10 September 2017

El espíritu escapa al señalamiento y la parroquia,
abunda donde no se le apuntala ni encapsula,
donde no se vende y dosifica, y mucho menos diosifica.

Yace en el espacio entre el estira y afloje, entre la luz y la sombra, entre la silaba y el diptongo, entre el punto y la coma,
ya que el ego y sus palabras apenas vislumbran sus contornos, sus colores y sabores,
que solo se disfrutan con presencia vacia de proyecciones y adivinanzas, que en su afán de certeza realmente le desconocen.

El espíritu es un mar sin navegar, una melena sin peinar, una herida sin cauterizar, un desierto sin atravesar,
un camino sin zurcar, un producto sin caducidad.

Es un caballo que galopa en libertad, cuando no se le persigue, apresura ni censura, se le cuelga o crucifica.

El espíritu es un parrafo sin resumir, es expresión sin subrayar, sin urgencia por enfatizar, ni prisa por comprender. Habita donde no se le etiqueta, se le adoctrina o dogmatiza.

El espíritu simplemente es...


Wednesday, 23 August 2017

La normalización de la incongruencia


Nuestra obsesión con el lenguaje, la mente y las reglas nos ciega del hecho que el aprendizaje principalmente se da por imitación, lo que dificulta la educación de los hijos y ciertamente de la ciudadanía. Exigimos orden y certeza, pero sin saberlo reforzamos lo contrario, ya que nuestros propios actos y lenguaje corporal no están en sintonía con lo que buscamos que cumplan.

Somos incongruentes con lo que pedimos, y ni siquiera reflejamos en actitud lo que deseamos para otros, lo que complica aun más las cosas. En pocas palabras, las palabras y los gritos no sirven de nada cuando no hay una estructura que las corrobóre.

Esto porque la base donde se montan los conceptos y la mente que forman nuestra cultura es la estructura mamifero-mimético-emocional, misma que tardó millones de años en desarrollarse, y que con todo y supuesta racionalidad perpetua subyace a la vigilia que presumimos como especie. Es así que aunque nadie se percate los participantes en un evento comunicativo inconscientemente recogen las señales emanadas del cuerpo y su proceder antes de escuchar lo que se dice.

Por eso es fundamental el revisar nuestra forma de comunicar, pero también su congruencia, ya que eventualmente esto será lo que predomine como ejemplo para los demás sean estos familiares, amigos o partidarios.

Ulteriormente, de la incongruencia a la mentira no hay mucho trecho. La mentira es simplemente el disfraz patológico de la incongruencia.

Monday, 21 August 2017


De todas las explicaciones sobre el eclipse me quedo con la simbólica, en donde la momentánea unión de los opuestos - la luz y la sombra, lo blanco y lo negro, lo masculino y lo femenino, la razón y la emoción- nos abre una oportunidad para integrar todo aquello que nos dificulta la paz interior.  

Es apenas aceptando la fuerza del momento presente que finalmente sumaremos las polaridades, fronteras y diferencias en las que se nos educa, siempre en competencia y con poca cooperación.

La magia del eclipse está en la dorada coincidencia para observar no solo al fenómeno en si mismo, si no para celebrar la existencia como algo sagrado, siempre llena de posibilidades para la acción conjunta y la colaboración comunitaria.



Wednesday, 28 June 2017

El electrón es la barcaza



El humano es la única especie que forma familias 'permanentes', en donde las reglas de la casa y las expectativas sobre el destino de los hijos se convierten en cultura, así complementando a la biología y la genética que nos dann vida.
Esta es la base institucional de la sociedad, por ende la familia se refuerza como el núcleo de todo, ejerciendo una presión castrante sobre todos los miembros que la componen. Es así como los padres 'deben' convertirse en educadores, mientras que los hijos requieren obedecerles, para mantener bien lubricada a ésta, la institución favorita del Estado y la religión organizada.
Es obvio que durante los primeros años de vida el niño no dispone de otro guía más que su progenitor, pero muy distinto es que tengan que someterse a sus eternos designios, que ciegamente les empodera sobre cualquier deseo e idea de sus hijos. Irónicamente muchos padres creen que la sola fuente y causa para su realización y trascendencia como seres humanos es la cristalización de sus hijos como proyecto familiar patrimonial.
La verdad es que ante la ausencia de escuelas donde se nos enseñe a ser padres, lo mas efectivo que pudiéremos hacer es transformarnos en ejemplos vivos de lo que quisiéramos que nuestros hijos siguieran y adoptaran para sus vidas, dejando a un lado la verticalidad y dureza que han caracterizado a las relaciones familiares durante los últimos milenios.
Aquí sugiero la metáfora del átomo para entender gráficamente lo que digo. El átomo no solo se sostiene y persiste por el protón (padre) y el neutrón (madre) que componen su núcleo, si no que es también el electrón -con su sana distancia y su propio giro- que mantiene el equilibrio atómico, permitiendo que la energía que une a todo no solo se mantenga, si no que también se multiplique.
Por eso mejor cambiemos la dureza disciplinaria, las excesivas reglas y las imposiciones --> por el ejemplo, en donde el aprendizaje principal se da por imitación, y no por lo que decimos y reforzamos con la palabra. Los hijos son prestados, aunque creamos que estamos en nuestro derecho por haberles dado vida.
La mejor forma de hacerlos felices es dejarlos ser. Es así como un electrón autónomo tendrá el poder para decidir si se mantiene cerca del seno familiar, así evitando su prematura escapatoria por no haber respetado su autentica presencia.


Monday, 26 June 2017

La sensibilidad es la linterna




La congruencia entre lo que pensamos, decimos y hacemos no solo facilita la complementariedad con otros, si no también con uno mismo, ya que así sutilmente integramos las distintas versiones de nosotros - los yoes - que constantemente reforzamos en nuestro interior. En esa línea entran también los excesos de fijación con las diferencias de genero, en cuanto a las expectativas de conducta apropiada para hombres y mujeres.
Una vez que nos damos cuenta que los humanos son la síntesis de lo masculino y lo femenino, es que ampliamos la visión en cuanto a las posibilidades de acción para todos, y no me refiero a las funciones reproductoras del cuerpo ni a las preferencias sexuales. Me refiero a que los hombres puedan desarrollar habilidades que en teoría únicamente corresponden a lo femenino, como son la las emociones, el saber cocinar, bailar, el agradecer, el ser humildes, el enfatizar detalles, et cetera - en si practicas que aumenten su sensibilidad para con las mujeres y los demás seres con que comparten el mundo. 
La sensibilidad no solo acercará al hombre con la mujer que tanto añora, si no que también mejorará la calidad de su vida en muchos sentidos. Esto porque finalmente habrá trascendido la dualidad que se nos siembra cuando nacemos, sobre la cual sucesivamente se tejen el resto de las identidades, etiquetas y marcas, con las que nos referenciamos a nosotros y al resto de las actividades mundanas que ejercemos. Esto aplica en su caso idéntico para las mujeres, a las cuales les recomendaría transformar su feminismo revanchista por acercamiento e imitación de lo masculino, para con ello finalmente cristalizar la emancipación y el empoderamiento que efectivamente han logrado durante los últimos tiempos.
No podremos integrar la dualidad que nos implantaron -y que nos separa en funciones, roles y expectativas de genero- si no reconocemos y aceptamos primero las características que nos unen. Esto nos servirá para desarrollar la auto compasión, requisito fundamental para cosechar la empatía con otros, independientemente del genero y cualquier otra identidad que nos separe y aleje de nuestras esencias y capacidades humanas.
En pocas palabras, la sensibilidad es la frecuencia que nos integra en luz de unidad, ejemplo puro de liderazgo que alumbra nuestros caminos y engrandece nuestras existencias.

Monday, 19 June 2017

De espejos y perfumes




Realmente empezamos a conocer a las personas hasta que convivimos con ellas, cuando nuestra idea  de lo que creemos que son  se topa con la realidad que la contrasta, cuando nuestras   grutas inconscientes se estremecen por  el mero  aparecer de su presencia. 
Las relaciones humanas son como perfumes, los cuales reaccionan de cierta manera de acuerdo al tipo de piel que los absorbe. No todos los perfumes huelen igual en todos.  En este sentido, cada piel emite un olor de acuerdo a la reacción que se logra con una química emocional y energética particular. Cada quien se entiende de cierta manera con otros.

Sin embargo, hay mucha gente que se aferra al ideal del olor que creia que cierto perfume le iba a  posibilitar, por lo cual refuerzan sus proyecciónes e idealizaciones sobre los demás, conviertiendolos en  pruebas y retos de  competencia para su desarrollo personal. En pocas palabras, nos obsesionamos con cierta manera de relacionarnos, sin darnos cuenta que al hacerlo modificamos nuestra fracción de participación en dicha relacion. Dicha modificación es  un 'subsidio' que nos aleja de nuestra autentica presencia.

Es aquí cuando el perfume que pudieremos ser en suave confluencia se endurece como espejo de interdependencia,  que une a ambos elementos en una relación que se mantiene    ante las adversidades, que sus respectivos  caminos presentan y representan para su incierto futuro.

Aquí es cuando la relación le sirve a los participantes para iluminar esa parte inconsciente, que por distintas causas psicológicas y espirituales sale a relucir en la combustión de la comunión con la pareja ó  amistad  en cuestión. 
El desenlace ideal de este tipo  de interacción es que el otro 'nos arranque'  la mascara de expectativas y proyecciones con su definida presencia, dejando que el perfume de su natural esencia  rellene los ideales  que por asertiva circunstancia  se nos fueron arrebatádos y canjeados por una fresca cuota de realidad.


Wednesday, 14 June 2017

Tocar fondo es revivir







Es cierto que tocar fondo a veces es bueno, ya que desde ahí podemos construir algo nuevo.   Por eso entre más profundo el pozo más firme el cimiento.

Fracasar es recordar quien eres, romperse para ver la luz, palpar las raices  para  volver a empezar.

Pero cuidado, no todo lo que interpretamos como  perdida lo es, ya que lo que se perdió es solo una de las tantas de posibilidad de realizar lo que queríamos. 

Es  error del ego creer que se pueden obtener y lograr cosas puntuales, aisladas y particulares. La naturaleza no funciona así.  El ego es solo  un bisturi, que bajo una ilusión corta el telar cuántico buscando obtener solo unos cuadrantes determinados o  polos específicos. 

 Por otro lado, los vacíos o perdidas no solo  se llenan con cosas nuevas, si no que tambien son banderillas metafóricas, indicadores y espacios en blanco que nos recuerdan que simplemente hay que resetearnos para poder voltear a  otro lado -cambiando nuestra perspectiva-, para percatárnos que toda intencion y decreto lanzado por un ego unipuntual siempre siembra posibilidades alternas a lo decretado originalmente, cosecha invisible que yace ahí en nuestra consciencia para ser visualizada cuando estemos listo para ello.

Romperse es encontrarse, siempre y cuando no permitas que el enojo y la frustracion por lo que se fue  te llene. 

Mala suerte buena suerte quien sabe. A veces lo que nos espera es mejor que lo que esperabamos.

Monday, 12 June 2017

El miedo es el elixir, tu aceptación la alquimia



El miedo es el elixir, tu aceptación la alquimia
El miedo es un mensajero, que anuncia que algo quiere emerger de nuestro ser más profundo, potencial creativo que se pasea temporalmente por nuestro cuerpo, ofreciéndonos la breve oportunidad para cosecharlo.
Lo que nos hizo humanos fue desarrollar la capacidad para superar el miedo con que todos venimos al mundo, canalizándolo para hacer algo distinto que nuestros arcáicos antepasados.
...algo nuevo, eso que los animales no pudieron por no permitirse a si mismos rebasar su miedo -su corral interior, los limites de su cuadrilátero-, que les 'indican' instintivamente que deben quedarse quietos ante la miedosa alerta, así desafortunadamente frenando su despertar evolutivo de consciencia.
Veamos al miedo como burbujas temporales, que flotan desde abajo hacia arriba en nuestro interior, portadoras de posibles efectos que podemos activar con causas hechas actos, liberando así los deseos provenientes del núcleo energético y espiritual de nuestro ser. 
Esas burbujas que interpretamos puramente como miedo realmente vienen premiadas con el ya mencionado potencial de creatividad en forma de semilla de deseo, que para elevarnos el reto espiritual se cubren de un manto de miedo, emoción incomoda que apenas necesita ser superada y aceptada para ser iluminada y liberada -ya tronada la burbuja-, para que la semilla contenida pueda vertirse en el torrente de consciencia.
Tronar burbujas de miedo es liberar esos deseos que nos regala el espíritu para empoderarnos, aquí, ahora y con mucha presencia.
Amor propio es echarse luz para integrar los miedos, abriéndolos como nuez de temporada fértil para disfrutar sus contenidos.



Monday, 22 May 2017

Tu eres tu combustible




Los pelos que se cayeron, las arrugas que salieron, las piezas que se aflojaron, las repizas que se inclinaron, los pedazos que se arrepintieron...
son solo tu fuselaje, ese que se fue quedando, yendo y cayendo, para ayudar a llevarte hasta lo que eres hoy, impulsandote a ser así en madura y plena aceptación.
Esas añoradas partes son apenas la maquina que nos trajo aquí, y que nos recuerdan, con todo y ausencia, que hoy no estamos ya donde empezamos -en la condimentada atmosfera-, si no mucho más allá ... bien colocados en la estratosfera, donde se abre una infinitez de posibilidades de acción.
Por eso agradecele a lo que no está y a lo que se quedó, aceptando tanto su partida y ausencia como su voluble presencia, porque esa es la motivación y el combustible para lo que es y lo que será...




Friday, 21 April 2017

Tu ser es tu resorte



Empieza por el nombre, los apellidos, el genero y la clase social, para sobre eso ir montando las más confusas y lejanas como la nacionalidad, el partido político y la religión, identidades todas ajenas y externas a nosotros mismos como esencias, intuiciones, sabidurías y presencias. Se nos jura que es mejor entregar lo que somos, intercambiarlo por disfraces convencionales, que 'le sirven a los otros niños' para facilitar su integración a una sociedad repleta de urgencias y expectativas.

No contentos con eso constantemente se nos recuerda, se nos invita, se nos seduce, y en veces se nos forza dicho camisón de identidades, ya que se asegura son el mejor equipamiento para la comprensión, la plenitud y la felicidad colectiva misma, valores que no solo se mercadean como posibles, si no como fundamentales para cualquier proyecto de envergadura.

Ahh pero cuando cualquiera reniega a dicho camisón porque se siente demasiado grande o incomodo y apretado como constructo, se le acusa de ser ego céntrico, ególatra o simple egoísta, por el simple hecho de expresarse en desacuerdo, indicando el interés de emprender una búsqueda alterna, ya no tanto en el mas allá de las abstracciones, si no en el más acá de las esencias que intuimos que somos, que sentimos, y que a veces visualizamos, pero que en muy raras ocasiones nos permitimos enfrentar por miedo a encontrarnos con la supuesta animalidad e incertidumbre que nuestra cultura alguna vez reprimió en supuesto afán civilizatorio.

Civilización aparte, es ahí muy dentro en tu coraza, en tu núcleo donde yace la llave que puede liberarte de las ataduras excesivas, que no te dejan ser lo que quieres ser, para poder, de una vez por todas, quitarte de disfraces y así empezar a brillar en autenticidad creativa y liberadora.
Es así como, en vez de seguir luchando para salvar a partidos caprichosos y seguirte sometiendo a dioses justicieros, mejor ahonda en ti, el máximo poder al cual tienes acceso si solo te permites el coraje y la valentía para abrirte a ti mismo.

Entonces, una vez que le quitamos las categorizaciones y las culpas y las expectativas ajenas a la búsqueda interior, es cuando podremos darnos cuenta que esta lucha de-constructiva de identidades es ya el sacrificio primario, parte ardua de un proceso de auto valorización, que más que otorgar trascendencia nos devuelve la presencia, la plenitud espiritual y la alegría duradera.

Es solo adentrándonos hasta lo más profundo que nos convertimos en resorte, catapulta para nuestros sueños e intenciones más honestas. Existe mucho más poder de comunicación en el compartir desde lo más profundo que desde lo más superficial-convencional y lo ideatico-relativo.
No tengas miedo de usar al miedo como el combustible para tu despertar. La consciencia del miedo es ya un indicador que avanzas asertivamente en tu búsqueda.

Si te dicen egoísta por estar en contacto con tu centro - punto de partida para cualquier intento de comunicación certera y empática con otros- lo que pudieres hacer es agradecerle a quien sea que te lo haya dicho, ya que sin saberlo te estará dando el mayor crédito posible.

 

Friday, 14 April 2017

De máscaras y proyecciones




Se pude decir que para los ocho años el niño ha estructurado su sentido del ' yo ', o sea, la punta del iceberg en cuanto a la identificación con el mundo exterior. Dicho de otra forma, el ' yo ' no hace sentido si la mente no está llena de palabras y nombres en forma de ideas que la persona otorga a lo que percibe. Es así que el ' yo ' solo sirve de referencia cuando se explica y justifica dentro de un esquema mental que lo sustenta. 
(Yo) veo un pájaro, y ese pájaro está en una jaula, y la jaula está en la selva, y la selva está en México, et cetera. En este ejemplo el individuo se relaciona con el mundo a través de las proyecciones que le ha impuesto en forma de categorías y etiquetas, las cuales alguna vez tomaron significado mientras se almacenaban en la memoria. En esa línea, la 'máscara' que utilizamos en la interacción con otros seres es una conceptual, la cual irónicamente no representa lo que somos en esencia, si no que es más un mapa mental de símbolos y lenguajes convencionales. 
La peculiaridad de éste sistema es que es antes que nada social, y solo es desde ahí que construimos las identidades que cargamos durante nuestras vidas. Si yo encierro a un gemelo y lo libero a la par del otro algunas décadas después, éste será prácticamente un ente que se rige a nivel instintivo-emocional, desprovisto de las herramientas y reglas conceptuales de lenguaje que su otro gemelo si porta. Es así que no 'entenderá' lo que su gemelo 'educado' si comprende, por lo cual pasará por el mundo sin grandes complicaciones existenciales, mostrando una conducta más parecida a la de un animal que la del humano. 
Lo curioso es que la máscara conceptual que cargamos no se nota cuando participamos en cualquier colectividad, ya que en un sentido se 'disuelve' entre los participantes de máscaras similares. Nuestro ser se pierde entre las proyecciones que arrojamos en afán de certeza 'ontológica', lo cual cura temporalmente el aislamiento y la soledad que nos caracteriza.
El problema más grande radica en tener que lidiar con esa máscara cuando estamos solos. No es que nuestra cabeza nunca pare de pensar, si no que lo que realmente no sabemos es como lidiar con algo que es más de orden social y colectivo que unitario y personal.
La paz interior, entonces, pudiere equivaler a darse cuenta que la mente es antes que nada un constructo social, que tal vez no requiera de tanto poder y dominio, especialmente cuando estamos indagando en lo que somos en esencia como  personas.

Wednesday, 12 April 2017

La culpa y las emociones



Emociones fuertes como el enojo,  la frustración, el miedo  y  la tristeza son comunes, no sólo porque forman la base instintiva de nuestro ser, si no porque también son emociones muy densas, fácilmente identificables, a las cuales  regresamos  en eterna recurrencia.

Digamos que es muy fácil enojarse porque conocemos perfectamente lo que eso representa desde el sentimiento, un camino bien trazado por costumbre que irónicamente se vuelve adictivo. Me tropiezo con la misma piedra porque nunca la quito  del camino.

Sin embargo, hay un mecanismo mucho más complejo que hace de las emociones fuertes nuestro pan de cada día. Con esto me refiero a la función especifica del ego de 'apropiarse' de todo lo que percibe. Entonces,  cuando surge una emoción densa el ego reclama autoría mediante la culpa y su mascara mental el ' yo '. Es así como en vez de sentir la emoción en si misma, observándola para identificar sus límites y dejarla pasar, la culpa la ancla a la personalidad del individuo que la experimenta, hacióndolo creer que es el en si mismo el completamente culpable de tal emoción, y no solamente alguien que convencionalmente sufre o reacciona por lo que siente en algún momento. Ulteriormente, no es que la mente se nuble por las emociones, si no que la mente les  teje un capullo para interpretarlas desde su propio lenguaje. 

Hay que recordar que las emociones densas pueden dispararse por factores inconscientes  y externos a nosotros mismos. Y aunque siempre somos responsables de una parte de ellas, por el hecho de que somos su plataforma, y que, como dije, las reforzamos con nuestra culpabilidad  'yo-ica', dichas emociones terminan rellenando el relieve de nuestra mente y sus pensamientos. No logramos salir del denso abismo emocional que vivimos porque un simple pensamiento de culpa las mantiene ahí pegadas a nuestra percepción, como un globo lleno de gas que no puede volar porque nuestra mano  culposa  las empuña,  aferrándose  a su delgado hilo. 'Yo soy mi enojo, yo soy mi miedo, yo soy mi tristeza',  et cetera.  Usamos al drama como lapiz para  escribir las historias y mitos  que pululan nuestras cabezas. 




Por otro lado, es obvio que el ego también se atribuye -sin culpas- las emociones positivas que fertilizan nuestro camino de éxitos y satisfacciones.  Pero para que eso suceda  primero tenemos que eliminar nuestra  culpabilidad y autoría de todo lo que justificamos como malo. En ese sentido, es mucho mejor tener que lidiar con un 'yo' que se jacta de cosas positivas que de cosas negativas. 

Por eso, y de forma practica y simple, visualiza con consciencia ese mecanismo culposo emocional que te obstaculiza un presente tranquilo y pacífico. Una vez que identifiques donde están las piedras con que chocas, podrás ver con mayor facilidad esas puertas y ventanas  que siempre estuvieron ahí a un lado del bagaje emocional que reiterabas,  para ser sutilmente abiertas  por un deseoso  ser  latente.

Suelta y deja ir eso a que te aferrabas por costumbre y necedad mental.


Permítete sin culpas avanzar hacia tu propio destino. 

Monday, 3 April 2017

El eje de la congruencia






Las vibraciones de las que estamos hechos  arriban  a  puerto sutil en Vishuddi -chacra de la garganta-, puente energético de comunicación entre el mundo interior y exterior.

A estas alturas del desarrollo personal el aferramiento a una identidad solida e inamovible  comienza a disolverse, permitiéndole al individuo hacer consciencia de la universalidad que lo compone. 

Además de ser el responsable de darnos 'certeza' e identidad, el ego también bloquea  las funciones inconscientes del cuerpo -impulsos, emociones, sentimientos-  para dar prioridad  a la lógica y la razón, o sea la vigilia. 

No obstante, dicha 'tapadera' es visualizada con desapego desde Vishuddi, ventana de oportunidad  que le facilita al individuo  integrar, por lo menos temporalmente, las partes más densas y materiales con las más sutiles  y trascendentes de su organismo.

Dicha integración es fundamental, ya que es apenas entrando en contacto con la parte sensible es como sembramos la empatía necesaria  para después cultivarse  con otros.  Asimismo, es  menester activar  las  emociones para lograr  expresar lo que verdaderamente sentimos, más allá de las verdades convencionales que nos rodean. En pocas palabras, no hay mayor significado que el que nos resuena profundamente.

La expresión es autonomía cuando la voluntad se hace palabra. Es así como manifestamos lo que realmente somos, integrando  sentimientos y pensamientos en acciones creativas e interactivas, y ciertamente congruentes, entre lo que pensamos y decimos, y lo que decimos y hacemos.

No hay honestidad sin congruencia, congruencia sin aceptación, ni aceptación sin compasión y amor propio. Vishuddi es el centro energético que discierne entre las dualidades  y polaridades de la vida, ayudándonos a suavizar  nuestra contradictoria existencia para hacerla más llevadera.