La intención detrás de la invasión de Venezuela es mantener los privilegios del dólar que se amparan en energía y emisión de deuda a escala global. Sin embargo, lo unico que Trump logró con esa violación del orden internacional es acelerar la des dolarización y la des legitimación diplomática de los Estados Unidos.
Un dólar amparado en energía implica tratar de mantenerlo al frente de la compra y venta de la energía que mueve al mundo, que todavía es mayoritáriamente gas y petróleo. Venezuela estaba muy cerca de BRICS; su petróleo y gran potencial se vendía y aseguraba en monedas alternativas al dólar, y eso era una amenaza para los EUA.
Pero hay otro elemento que volvía urgente el arrebato - el mercado de deuda. Sabemos que los bonos del Tesoro que EUA vende al mundo se transactan a cámbio de los dólares que los demás países acumulan, tanto por comprar energía como por el comerciar con Washington. Por ende, el hecho que cada vez mas países se des dolaricen y dejen de comprar deuda american es un golpe durísimo para el dólar. Esto obligó a Trump a actuar bajo la consigna de mantenr el dominio de los mercados energéticos con el billete verde al frente.
El problema es que Venezuela solo represeneta el 19% de las reservas de petróleo mundiales, como podemos ver en la siguiente lista de cifras de reservas del año 2024:
Medio oriente 53 % (Arabia Saudita, Irak, Irán, Emiratos Arabes Unidos)
Venezuela 19 %
Africa 8% (Libia, Ngeria, Sudan, Argelia, Angola)
Canadá 7%
Rusia 5 %
EUA 3% (principalmente fracking)
Kazakstan 2%
Escocia y Noruega 1%
Brasil 1%
México 1 %
Cifras que invalidan la idea de que Estados Unidos se quedará tranquilo dominando nada mas el hemisferio americano. Ya que aunque en el extremo caso de que se llegara a quedar con todo el petróleo de este lado del mundo, apenas sumaría 31% de las reservas mundiales. Y ni aunque vendiera todo ese petróleo en dólares, podría compterir contra un BRICS que controlaría el otro 69 %, y que sería vendido en alguna otra moneda por definir (tal vez el propio yuan chino o alguna moneda BRICS amparada en oro y petróleo). Moneda, que ésta crisis de violación al orden internacional, de mercados energéticos complicados y de cadenas de suministro inestables, no harán mas que acelerar. En otras palabras, China y su Ruta de Seda venían creciendo con relativa tranquilidad comercial, pero ésta irrupción de prisas Trumpescas forza al nuevo orden multipolar a conformarse lo mas rápido posible.
En cuanto a Estados Unidos, la cosa no está tan fácil en Venezuela como presume Trump. Primero, porque no cambiaron a todo el régimen, solo secuestraron a su líder. Falta que el resto del gobierno actual quiera someterse a EUA y entregar el petróleo.
Segundo, y solo en esl caso de que lo anterior suceda pacíficamente, las Corporaciones trasnacionales petroleras estadunidenses no son las Compañias de las Indias Orientales de hace 300 años, que estaban obligadas a seguir las ordenes de sus propios gobiernos. Las Corporaciones son ahora totalmente privadas y no tienen bandera nacional, especialmente porque han tenido que diversificar sus negocios e inversiones para protegerse de la incertidumbre de un mercado que fluctua entre nacionalizaciones, privatizaciones y golpes de Estado. Dichas Corps. prospectan en un lado, exploran en otro, extraen por allá, y comercializan su marca por acá, sin consultar al gobierno al que tampoco le pagan muchos impuestos.
Tercero, y yal vez mas importante es la razón económica; ya que el petróleo venezolano cuesta mas para refinar que el petróleo árabe y algunos otros de la lista que están bajo el control de BRICS. Símplemente no puedes salir a vender la mezcla caribeña a un precio competitvo frente a la mezcla oriental, y si te aferras a ello mediante un subsidio, de paso te llevas de encuentro a tu propia industria de fracking, que produce gran parte del petróleo gringo a un precio apróximado de 60-70 dólares por barril.
Por lo tanto, el supuesto negociazo en Venezuela no está claro todavía, y por eso es que las Corporaciones no han tomado ninguna decisión trascendental en ese sentido.
A grandes rasgos, EUA no puede quedarse nadamas con el petróleo del Continente Americano y sobrevivir en supuesta autarquía; necesita seguir interviniendo en Medio Oriente y Africa, no solo para tratar de salvar al petrodólar, si no para evitar que BRICS domine los mercados energéticos y financieros, y se acabe consolidando como nuevo orden multipolar por los siguientes siglos.
Por eso debemos preparárnos para mas guerra por parte de quien siente que va perdiendo esas mismas regiones en donde jura intervenir en nombre de dios, la democracia y la libertad.
P.d. Falso es que China, Rusia y Estados Unidos se pusieron de acuerdo para dividirse el mundo en una especie de mito tripartita. Al día de hoy Pekín y Moscú cooperan para desbancar a EUA de su hegemonía, pero una vez que lo hayan logrado, comenzará la disputa entre ellos por el dominio del mundo.
Hola Juan Carlos, soy Omar Vázquez, te seguía en Facebook, pero ya lo di de baja, gracias por escribir por aquí, importante conocer estos temas y poder dar un punto de vista, por favor escribe sobre México, lo veo muy pobre/mal en política exterior, quien representa actualmente como secretario no da el kilo, y como para asesar a la presidenta sinceramente sería demás valor tus aportaciones y las mias que los actuales, jaja, como vez a México en el panorama local y en el exterior ¿?
ReplyDeleteSaludos
Omar Vzz
Hola, Omar. Pues veo muy difícil la situación actual, por tanto cambio en el poder y las reglas que lo refuerzan, a escala global. A México se lo están peleando el antiguo orden gringo y el nuevo orden Brics, y eso dificulta la política exterior. En mi opinión es muy factible que la pérdida de cada vez mas poder del lado gringo estimule cada vez mas encuentros mexicanos con Brics, ya que para allá se mueve el péndulo económico y político global.
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