Saturday, 31 December 2016

Memoria emocional



Las emociones irrumpen en nuestra mente a través de las memorias, que nos hacen revivir lo que sea en el presente.
Las memorias que revives se sienten como reales, ya que vienen barnizadas con los residuos de las emociones particulares que la experiencia nos hizo sentir en su momento.
Por eso, cuando en el presente traemos a colación alguna experiencia o recuerdo del pasado, no es que realmente quisiéremos repetirla en el presente, si no que simplemente revivimos emociones similares en forma de proyecciones mentales, un flash back imaginario de algo que en su debido momento desbordó nuestras impresiones.
En pocas palabras, las memorias como recuerdos son residuos de sentimientos que se vivieron como profundos, y que por eso permanecen en nuestro interior como memorias emocionales.
O sea, que la fijación del ego, que nos arroja memorias sin cesar, es con el desborde emocional que algo o alguien nos hizo sentir, independientemente de lo adversa o dañina que pudo ser la experiencia.

Pirámide de admiración



Una relación implica enseñar algo y aprender otro.
¿Pero, cómo le hacemos para enseñar algo sin tener que forzarlo?
Cuando ya no hay admiración se estanca la relación, porque ya no hay interés por compartir nada.
Por eso te propongo que veas las relaciones con tu pareja y los demás en base a una pirámide dividida en tres niveles.
La base seria el cuerpo y todo lo relacionado con la salud, las emociones y la sexualidad. Dicha base es el motor de los hábitos, que en torno a una disciplina consciente, posibilitan el desarrollo de una auto estima suficiente para aceptarse a si mismo con lo que ya se tiene de fabrica, y que solo hasta cierto punto es modificable.
El siguiente nivel es el de la mente y el ego, ahí donde se almacenan todas esas ideas de nosotros mismos y se acomodan  las etiquetas que le hemos puesto a cada cosa y experiencia que percibimos del mundo exterior con el que interactuamos. Este nivel es importante, ya que es desde aquí donde podemos establecer el entendimiento fundamental para comunicarnos satisfactoriamente con otros. Aquí aplica el refrán que dice, una química corporal es fácil de encontrar, una conexión mental es muy rara.
La punta y el pináculo de la pirámide es la admiración, o sea, apenas un nivel que existe en potencia, de acuerdo a los actos que ejerces, y como estos pueden influir positivamente en otros, incluyendo a tu pareja.
La admiración te la ganas dedicando tu vida a tus proyectos -decidiendo a su favor-, para que tus pensamientos, sueños, deseos y fantasías finalmente se materialicen.
La admiración es tu regalo para el mundo y ciertamente para tu pareja. Se trata de esos actos que haces desde el corazón, que logran expresarse con autenticidad gracias a que existe una previa aceptación de uno mismo a nivel corporal, sumada al convencimiento mental de que es posible transformar lo que sea. Actuar te permite salirte de ti mismo -auto trascenderte- para conectar con otros.
Para sacarle punta a esta pirámide de la admiración hay dos caminos.
El primero es el más corto y el que el sistema tiene preparado para ti. Aquí los ‘admirables’ son las celebridades proyectadas a través de la TV, esas que emulamos (comprando lo que anuncian), creyendo que con eso adquirimos sus ‘refinadas’ cualidades. Este tipo de admiración solo existe en nuestra mente como algo psicológico, ya que en verdad no hicimos nada más que comprar lo que también muchos otros televidentes hicieron, de acuerdo a ciertos valores realzados y compartidos culturalmente.
El otro es el camino largo, pero el más seguro, e implica desarrollar cuerpo y emociones (primer nivel de la pirámide), para sobre ello montar una mente sana y flexible (nivel intermedio), que sirva como plataforma para desarrollar una forma de vida admirable (por lo menos para ti mismo jajaja).
No olvides que comoquiera que sea, tu cuerpo, tus emociones, tu mente, tus intenciones, lo que consideras admirable de ti, y en si la energía que de todo esto emana, ¡solo será compatible con algunas personas, no con todas!
Entonces, tranquilamente quítate la idea que le caerás bien, le gustarás y serás objeto de admiración de todo mundo!
La libertad máxima es saber que aunque despiertes al máximo de tu potencial humano, siempre habrá aquellos que no se convencerán con lo que eres.
Es por eso que ya no tienes excusa para por lo menos intentar algo distinto a lo que tienes. Eso que sabes perfectamente que deseas cambiar, pero que por complacencia no te has atrevido a hacer.
Simplemente hay que SER en plenitud, dejando que el mismo ejemplo sea el que le llegue a los demás, y que esa admiración sea la magia que te una.

Wednesday, 28 December 2016

El fuego interior



El núcleo de la voluntad humana, esa que  permite transformarnos mediante la toma de decisiones y  los actos que nos definen, es llamado Manipura en el sistema   oriental de los chacras.

Dicho centro se localiza en el plexo solar del cuerpo,  donde se concentran la amplia gama de  emociones y energías que nos componen. Esta  plataforma de despegue de nuestros actos es, en un sentido metafórico, la sede del fuego interior  que ilumina y enriquece nuestras vidas; una fracción del sol que nos vio nacer  y  que desde el espacio sideral  nos recuerda, día a día,  que la voluntad es el camino a la liberación y la trascendencia. 

La voluntad es el motor de la creación y el deseo  la fuente emocional del acto, mientras que el miedo es el tapón emocional de todo - la contraparte del deseo, la otra cara  de la  moneda. En esa línea ambas voluntad y deseo hacen su fortuito encuentro en Manipura. Allí puede  ocurrir una poderosa transformación -lo que algunos llaman alquimia o transmutación- siempre y cuando la persona se permita actuar sin las limitaciones  de su mente egóica, que constantemente elabora justificaciones 'miedosas' para impedírselo.  

Hacer consciencia en manipura es identificar la fuente de las imágenes que pululan nuestras mentes, sean éstas negativas o positivas. De hecho, una manera de distinguir al miedo del deseo  es percibiendo las imágenes que cada uno proyecta en nuestras mentes.  Por lo general el miedo se presenta con imágenes, recuerdos y memorias de errores o experiencias negativas del pasado que no hemos superado y que nos someten a pugnas de juicio y autocrítica interminables. A su vez, el miedo también se presenta como dibujos muy poco esperanzadores  de un futuro incierto que nos aterroriza.   Al final nos da miedo actuar porque  imaginamos múltiples escenarios de fracaso, lo cual termina por socavar nuestras más puras intenciones.  

Por su lado, el deseo se centra en el potencial del presente -no el pasado ni el futuro-, emoción y sentimiento que también tiene el poder de construirnos imágenes seductoras en la mente, como un niño que le jala la camisa al padre para que le haga caso. Ese deseo busca una salida creativa, por eso debe convencer al ego y su raciocinio para que le den rienda suelta.  En este sentido, la vibración que  sentimos con el miedo y su espectáculo temporal es mucho más baja que la del deseo y su show de la inmediatez, ensamble que está ahí para convencer al adormecido ser para que se suelte y  se  deje llevar por su poder transformador. En pocas palabras, los deseos son atractores y los miedos  repulsores.

Hay que abandonar al ego asertivo y calculador en favor de una consciencia más intuitiva y compasiva que intente cristalizar  sueños y  fantasias en actos  tangibles,  convirtiendo al deseo en realidad mediante la aplicación consciente de la voluntad.

Los actos no sólo nos empoderan cuando los liberamos, si no también  cuando reconocemos   sus efectos en nosotros y los demás.  Si absorbemos  sus frutos engrandecemos nuestra presencia,  así integrándolo  todo  a nuestra consciencia y experiencia. De hacerlo así, más fácil sintonizarémos con las frecuencias de los deseos venideros,  con  los que fortaleceremos  nuestro camino de confianza y decisiones. 

En toda ésta dinámica el autoconocimiento es el resultado de nuestros actos y viceversa. Por ello, entre más nos conocemos más fácil es actuar desde el poder de la autenticidad y la actitud,  gradualmente avanzando hacía la autonomía y la autorealización que tanto buscamos como personas. 

¡Por eso encendamos nuestro  fuego creacional actuando!


Monday, 26 December 2016

Y ahí vamos otra vez...




Y ahí vamos otra vez... ¡Ya que se acabe 2016! 
¡Ojalá que 2017 venga mejor y nos traiga lo que merecemos! 
¡Ahora si diosito no nos falles!
Exclamamos frases que reflejan la Esperanza de que algo allá afuera -un cambio de año en dígitos, la benevolencia de un dios que por conveniencia personalizamos, o la simple dependencia en circunstancias ajenas a nosotros- puedan realmente transformar nuestras vidas.
En este sentido, la Esperanza es una forma de procrastinación, donde aplazamos los cambios que sabemos tenemos que hacer internamente, para en su lugar achacarle nuestros enojos y culpas a la fortuna y demás experiencias externas a nosotros.
La verdad de las cosas es que el tiempo es más un fenómeno psicológico relativo que uno sustancial y tangible, y que mejor que el sol para entenderlo. Se nos dice que cada vuelta del sol a la tierra es un año, pero en términos concretos nuestra existencia es muchísimo más reducida y limitada que la de un astro que nunca expira.
Por eso prefiero interpretar cada vuelta del sol por la tierra como un renacimiento de presencia y luz, que nos permiten 'cada año' volver a intentar eso que sabemos tenemos que hacer para realizar ese ser que somos en potencia -con el cual eternamente soñamos- pero que sólo en pocas ocasiones permitimos asomarse.
Te invito a que tomes este 25 de Diciembre como un renacimiento, una oportunidad de oro para finalmente abrir tu corazón hacia tí mismo y los demás.
Con esto no me refiero a la activación del amor romántico comercializado ni a cursilerías similares. Hay que abrir el corazón para convertirlo a la vez en puente y conducto. Puente compasivo para unir las partes reprimidas, más oscuras y materiales de nuestro ser, con la contraparte más sutil y trascendente de nuestra existencia. 
Sólo así podremos entrar en contacto con nuestra esencia más pura, núcleo donde reside el potencial de la pasión que puede por fin transformar eso que deseamos. Este, estimados amigos, es el conducto al que me refiero, la función más sutil y a la vez poderosa de nuestros corazones, la antena de comunicación más natural y refinada posible.
Propongo que cambiemos los telescopios por microscopios, para poder ver con más precisión y detalle lo que tenemos dentro, sustancia que esta ahí latente para ser usada para cambiarnos a nosotros mismos, material que ciertamente será de amplio interés para los demás, los cuales ya se han cansado de escuchar nuestras quejas y esperanzas fallidas por no querer actuar, así fracasando como seres pluripotenciales. 
Deja de esperar a que las circunstancias cambien, o que el viento sea el adecuado para tu navegación.
Conviértete en motor y jamás necesitaras de nada allá afuera para moverte.
Ya no digas ' ¿Qué me van a traer? ', mejor preguntate ' !Qué voy a dar! '
No hay mejor regalo que el que se descubre y se abre aquí y ahora.

Sunday, 9 October 2016

Anima no es alma


El animismo era la antigua creencia de que todos los seres y fenómenos de la naturaleza se mueven gracias a una energía primordial llamada 'anima'.
Múltiples culturas pre politeístas y pre cristianas apuntaron hacia el sol para identificar el origen de la energía 'anímica'. Por eso es que el hombre que inventó la agricultura consideró al astro rey como la base de la supervivencia, entendida como la adivinación efectiva de las estaciones para la siembra y la cosecha. Fue así como el énfasis en el sol convirtió a éste en icono y ancla social para las nacientes colectividades.
De ésta forma de organizarse surge la utilización de la swástica como símbolo civilizatorio, lo cual hoy en día podemos constatar gracias a los numerosos grabados sobre piedra que las antiguas culturas nos dejaron.


Eso si, una cosa es creer que todo está animado, y otra muy distinta es postular que alguna lejana estrella es la fuente de dicha animación. Sabemos que sin el calor del sol la vida en la tierra sería imposible, pero eso no implica que el astro rey sea un generador de las animas y energías terrestres.
Sin embargo más descabellado aún es substituir al sol -como fuente de todo- con un concepto religioso de padre celestial de corte etico y moral (yahve, dios padre), presumiendo facultades para crear esas almas que supuestamente nos distinguen como seres individuales.
Esta identidad única e indivisible, que supuestamente nos otorga el alma, representa apenas una semejanza con un ente divino, un rostro impreso en una moneda, un sello para la membresía a un club de elite.
El alma nos separa de otros a los que se les prometió lo mismo. En este club todos somos 'hijos de dios', vivos o muertos. En este sentido, el alma nunca nos resalta como esencias espirituales que forman parte de un todo, o como fracciones de una divinidad abarcadora e incluyente. Podemos aspirar sólo a imitar a nuestro padre, pero jamás nos acercaremos a el.


Por eso una vez que hayamos eliminado las interpretaciones de dioses creadores y estrellas generadoras, para explicar lo que nos anima, nos quedaremos con algo que siempre estuvo ahí, pero que se fue perdiendo entre tanta intermediación política y religiosa. Me refiero al movimiento, la fuerza que energiza a todo lo que existe, incluyendo al sol que quema nuestras cabezas.
El movimiento es energía que aníma a los sólidos que componen a la materia. El anima es movimiento repetido y sostenido, que nos aterriza en la realidad más mundana, pero que también nos permite elevarnos sobre nuestras propias limitaciones mentales e identitarias.



Dicho de otra forma, el movimiento es el lubricante de toda esencia, una herramienta para el despertar y la manutención del espíritu en acción, mejor entendido como la consciencia. Moverse es disolver las barreras y las fronteras que nos separan. Moverse es sintonizar con la frecuencia del todo. Esto, amigos, es espiritualidad, no religión organizada.

La mente y sus expectativas



  
No conseguir lo que se quiere encierra una gran enseñanza.

Es la mente y sus expectativas las que nos condicionan a creer que el mundo exterior siempre debe sujetarse a nuestras necesidades.

Eso no quiere decir que no puedas influir en lo que te rodea. De hecho, cada vez que consigues algo, fuiste tu, quien gracias a tu libre albedrío, participó activamente de esa realidad con la que convives.

Muchas veces esto nos hace pensar que tenemos absoluto poder para cambiar las cosas, efectivamente modificándolas para satisfacer nuestros deseos.

El problema con esta visión es que tarde o temprano nos conduce al sufrimiento, ya que existen muchos factores que condicionan nuestros actos, por mas voluntariosos que estos sean.

Es obvio que hay que tener la intención de lograr algo para que suceda. Empero, los resultados esperados no siguen una lógica humana ni respetan egos individuales, que nos seducen a vernos como entes separados con existencia propia. Nuestro cuerpo y emociones nos recuerdan que estamos atados al todo, aunque un ego necio se aferre a lo contrario.

Por eso hay que de una vez por todas sacarnos esa línea de tiempo y sus expectativas de la cabeza, artefactos que desde niños nos han vendido como medidores de certeza perceptiva.

Solo asi podremos ver que la naturaleza tiene sus maneras de cristalizar nuestras intenciones, siempre y cuando nos permitamos aceptarlo. No es que nos tocará mas por esperar o por conformarnos. No, simplemente hay que percatarse que la naturaleza nunca deja un hueco vacío, por lo que si hacemos cualquier esfuerzo, este siempre será correspondido de alguna forma.

Por eso hay que vaciarse en acciones para dejar libre un espacio para mayor creatividad. El aferramiento a conseguir exactamente lo que queremos, con la forma que exactamente le proyectamos, no nos permite ver eso otro que llego, lo cual muchas veces es muchisimo mejor que lo que originalmente deseábamos.

'Mala suerte buena suerte quien sabe', dice un refrán.

Atamos tanto nuestro bienestar con nuestras expectativas que nos perdemos la oportunidad de observar como funciona el universo.

Date hoy la oportunidad de ser sorprendido por la abundancia universal.


Monday, 19 September 2016

De bronces y monedas

Con la violencia nos formamos como tribus, pero con los metales finalmente nos constituimos como sociedades.

Lo que entendemos como Estado no tiene más de 6000 años, desde que el hombre usó el bronce para  sustituir  a la  violencia física del Neanderthal con la amenaza de la fuerza que representa la espada del monarca.

 Entonces, el arma es tanto un símbolo de la violencia como la herramienta para la violencia misma. El puñetazo  no es más que violencia.

Asustar con espadas no es atacar, es apenas prevenir conductas agresivas de la otra parte, así estableciendo la razón de Estado primaria -el monopolio de la violencia-, con el que después se justifica la construcción de  todo y ciudades.

Es así como el metal se establece como símbolo y fuente de poder original, con el que después se  legitima la  apropiación de recursos naturales como son los energéticos, la acuñación de  monedas, la impresión de billetes, y la emisión  de  bonos y pagarés de todo tipo.

Del metal salieron las espadas con las que el naciente  Estado  le impuso sus monedas de cambio -bien selladas con  imágenes politizadas de héroes locales- a la creciente población.

Quien tiene el poder de imprimir el dinero se confiere el mayor poder de todos, el de organizar y controlar a la sociedad.

En síntesis, la guerra, el dinero y el poder están atados con el mismo hilo.


Tuesday, 13 September 2016

De marchas derechos y familias

El concepto clave que defienden las marchas para mantener ciertos derechos intactos para la pareja tradicional es el de matrimonio religioso. Sin embargo, el matrimonio religioso es algo muy posterior a la familia y el patrimonio, o sea las bases del antiguo patriarcado.
El Estado, en la figura del monarca, surgió por la necesidad de controlar la cantidad de población dentro de las antiguas ciudades de Mesopotamia, y así se estableció el primer orden social llamado civilización. Este era un orden mas político que religioso, en el sentido organizado que hoy conocemos.
 

A grandes rasgos la familia se creó medio a la fuerza en forma de patrimonio, con lo cual se le rendía tributo al rey. Pero el matrimonio religioso entre un hombre y una mujer en nombre de dios vino mucho tiempo después, ya con otros intereses de poder, que ciertamente llegaron para ayudar al Estado a empoderarse cada vez mas sobre la gente. Al final se logró la union del Estado y la Religión sobre la sociedad, pero bien anclados en nombre de la familia y el orden social civilizatorio.

No dejes de ver este video corto que explica estos conceptos:

https://youtu.be/KrBNi9x5uU4

Tuesday, 30 August 2016

La dichosa figura única

La sociedad  se inauguró con el brujo y el jefe tribal, dando paso al  Emperador y el Rey, hasta llegar al día de hoy con los presidentes nacionales. La figura única -como representante de la colectividad- sólo se ha mantenido vigente gracias a su 'poder' de convencimiento. Dicha 'alquimia política' ha sido una labor cada vez más difícil, ya que las sociedades que los nombrados únicos presumen liderar no han parado de crecer en complejidad y números, desde que inventamos la civilización para salvarnos de la indomable naturaleza. 
Por eso el sistema se ha visto forzado en desarrollar tecnologías perpetuamente en afán de refrendar a una persona al frente de todo. Paradójicamente al mismo tiempo que se perfecciona la parafernalia monotemática aumenta la cantidad de personas que toman las decisiones, efectivamente amasando el poder real detrás de las apariencias.
Es así como el mito del líder único ha   transitado, desde la antigua utilización de la escritura, al  abuso de las estatuas y los bustos politizados romanos, hasta la actual proliferación de la televisión. 
     
Todas estas tecnologías en su momento han ayudado al Estado para galardonar al 'ejecutivo' como supuesto mandón de las masas. En esta línea , una sociedad compuesta por millones de personas como la nuestra sólo entra en contacto con su presidente a través de la TV, mientras que las pequeñas tribus que en algún lugar sobreviven se dan el lujo de conocer a sus jefes en persona. 
Por eso es que la polémica, el chisme, y el protocolo se vuelven necesidades orgánicas para sistemas como los nuestros. Si el presidente no hace ruido en TV nadie se entera que existe. Dicho de otra forma, los medios de comunicación no sólo abren un espacio de representación para los políticos. Los medios de comunicación CREAN la política como realidad social en la consciencia del público. Es así como la TV logra robar tanto de nuestra atención para enfocarla sobre la narrativa de una sola persona.

Cada avance en tecnología ofrece más poder de difusión al líder. Sin embargo, lo más irónico es que dicho poder de divulgación orilla al 'ejecutivo' a actuar con suntuosa perfección, ya que de lo contrario su imagen puede ser destruida en unos segundos. 
Un show televisivo mal manipulado puede enfrentar a la fantasía protocolaria con la realidad, como vimos con las vociferadas protestas en contra del presidente mexicano en Canadá, espectáculo que sirve para comprender la actual relación  entre la clase política y la ciudadanía. 


El universo recibe tus decretos, pero tu tienes que hacer tu parte. 
O sea que no se trata de un dios personal que cumple tus caprichos por solo pedirlos.
Tienes que dar seguimiento a lo que pides, solo así llegará lo que añoras...

Monday, 22 August 2016

La dichosa tesis plagiada

La estrategia de coronar a líderes polémicos como Peña Nieto, que distraen con sus constantes errores y excesos en TV, sigue rindiéndole frutos al poder. 
Enfocamos nuestra atención y energía en una sola persona, y por eso perdemos de vista la 'colmena' de ideologías que es el sistema.
Es así como el enojo que le tenemos al presidente nos distrae de las realidades estructurales por las que atraviesa México, las cuales obviamente superan por mucho lo que cualquier ser humano pueda presumiblemente controlar.

Trump el chivo expiatorio

   

Algunos pueblos antiguos correteaban a un diablito en las calles. El sacerdote les ofrecía una figura 'maligna' (chivo expiatorio) en donde depositar sus enojos, con lo cual se lograba la unidad del grupo alrededor del culpable en una especie de magia colectiva.
Dicho ritual en la era de masas televidentes tiene un efecto propagandístico, ya que la TV mueve a mucho más gente que un simple cura. El malo de la película es Donald Trump. Los constantes ataques mediáticos en su contra, que ahora suman la novedosa aparición en las calles de una obesa, desnuda, y ciertamente burlesca estatua, irónicamente hacen que veamos a su contrincante como menos peor, o hasta mucho mejor.
Juramos que Hillary hará mucho mejor las cosas que el mismismo 'diablo'. Nada más que al aceptarla aceptamos al establishment imperial militar, financiero, mediático y energético en turno, o sea, la forma de siempre de hacer las cosas.

Friday, 29 July 2016

Deseo es creatividad

De entre todas las explicaciones de el por qué un espíritu inmaterial y trascendente se materializa (en lo que algunos llaman 'creación') la que más me atrapa es la que coloca al deseo como el motor de la existencia.
El deseo nos ha acompañado desde nuestro pasar por el primigenio reptil -guiado por impulsos automáticos- hasta el emocional mamífero que convirtió al irreflexivo instinto en deseosas expresiones de afecto y apareamiento.
En esa línea de la evolución del deseo el ego humano sería una facultad que acumula las posibilidades anteriores dentro del inconsciente, pero que encima de ellas monta la capacidad (sapiens) para diferir y retardar esas facetas más arcaicas del deseo del que estamos compuestos y que irónicamente es la conexión con el todo.
En este esquema el libre albedrio puro no puede existir, ya que la base primitiva reptil-mamífera, con su genética y biología, condicionan nuestra conducta y decisiones humanas.
Sin embargo, ésta aparente fragilidad -de un ego motivado por el deseo- es nuestra fortaleza más encubierta, ya que no sólo nos permite indagar sobre nuestro hilo conductor espiritual, si no que también nos da la oportunidad de manejar el intrínseco deseo a nuestro favor.
Esto porque el ego nos posibilita el administrar y dosificar los deseos de acuerdo a las circunstancias que enfrentamos. Es así como podemos soltar al deseo para reproducirnos mediante la sexualidad, o también como lo justificamos para apropiarnos de las cosas materiales de la naturaleza para sobrevivir y hacer cultura.
Por último, y no por eso menos importante, es que ese mismo deseo puede transmutarse en creatividad, siempre y cuando sublimemos los impulsos e integremos las emociones donde se ancla la tan pesada y requisitosa memoria humana.
La ironía de un ego 'trapecista' -que nos dirige forzado entre distintos grados de deseo- es que al final es el mismo conducto, la puerta de salida para los actos que nos distinguen como personas únicas.
Por eso ten cuidado que tus deseos, fantasías e ilusiones insatisfechas no se estanquen y se petrifiquen en el ego.
Mejor actúa con la consciencia deseosa de que al compartir tus creaciones las liberas de ti mismo, con ello agradeciéndole al motor de la existencia y la evolución espiritual que te anima de vida.
Ulteriormente, la autenticidad no es más que el ego puesto al servicio de la creatividad más intima, el conducto que une al corazón con el producto de sus creaciones.

Friday, 24 June 2016

Explicando BREXIT



En 1957 se firmó una unión industrial en Roma en aras de industrializar a Europa, pero con un tinte del sueño imperial romano. Para ello se requería de abundante mano de obra barata para echar a andar la economía, que seguía aletargada tras la Segunda Guerra Mundial. Por eso fue que se abrió la puerta a las excolonias. Había mucha gente dispuesta a ir tras el sueño americano hacia el Viejo Continente, y eso fue lo que desató las grandes migraciones del siglo XX. Basicamente el migrante echo a andar la maquina, y eso le permitió a Europa transitar hacia la era de servicios que terminó de enriquecerla.

Pero más determinante que todo es el concepto de la unión en si mismo, que como en cualquier relación siempre presenta dificultades.Por eso es que la Unión incluyó a Alemania occidental, pensando que con ello se contendría otro resurgimiento como el nazi, o peor aún, que la Unión Soviética les terminara de arrebatar Berlín a los occidentales. Ulteriormente no se logró balancear el poder en Europa, ya que el talento germano fue lo que acabó decidiendo los destinos del continente.

El pueblo germano combinó exitosamente la industria, la mano de obra y su moneda, mezcla que finalmente le permitió apropiarse del euro, con ello centralizando el poder en todo sentido. Dicho de otra forma, la Unión que se formó para vigilarle se transformó en una arena que simplificó la transfusión de recursos hacia Berlín.

En esa línea, la transición europea hacia la era tecnológica de los servicios, la finanza y la especulación fue comandada por Alemania, la cual gradualmente asumió el control de los destinos de los europeos a través de una Bruselas cada vez más influenciada por el neoliberalismo y el poder del dinero.

Al final la economía, los migrantes y la moneda deben trabajar a favor de la identidad de la nación, esto según sus creadores. Por eso cuando una o todas estas variables fallan se pierde la fe en ellas, porque arrebatan soberanía, entendida como lo que nos posibilita el decidir sobre nuestro destino. Estas tres variables no solo fallaron, si no que llevaron a la Unión Europea al centralismo anti democrático.

Las multitudinarias protestas en Francia son el símbolo del fracaso del plan de integración, por la simple razón de que nunca se pensó que se haría con las masas desposeídas de un trabajo manual cada vez más extrernalizado hacia Oriente.

Los ingleses no desean continuar con una Unión Europea que ya no crece economicamente, pero igual o más importante es que buscan mantener su independencia financiera ante los embates del imperialismo financiero germano y el posicionamiento de China en la hegemonía del mundo.

Friday, 29 April 2016

Evolución sin libertad

¿Qué acaso la evolución cultural se olvidó de dar seguimiento a la libertad en sus esquemas?

A veces me pregunto si ya llegamos al tope del progreso o si de plano estamos retrocediendo.
La cabeza no me da para entender porque el ego, la razón, las identidades, y en si todo lo que hemos refinado para separarnos y dividirnos como sociedades -marcas, géneros, reglas, religiones, razones, naciones y banderas- simplemente no nos liberan como sus promotores aseguran.

Eso de que llegamos al pináculo  de la evolución de la especie, porque presumimos sistemas e ideologías injustos, simplemente me parece absurdo.

Propongo, pues, que busquemos trascender éstas tradicionales ataduras dualistas, que se alimentan de nuestra voluntad transformadora, esa que entregamos a cambio de una identidad convencional e ilusoria.

Entonces no se trata ya de priorizar  la evolución de  los sistemas y demás organismos sociales, ya que son producto del ego proyectado como utopía colectivista.

Hay que despertar a nuestra consciencia individual, esa que debajo de cualquier etiqueta es nada menos que la llave hacia la sinergia ulterior, a la que los místicos de todos los tiempos se han referido como emociones, sentimientos, intuición, corazón y consciencia.

Se trata de desarrollar todas nuestras capacidades inertes; explotarlas en el buen sentido a través de la fantasía y el acto.  Es apenas actuando como podremos  romper con la inercia adormecedora que se nos ha venido implantando desde niños. Esa que les ha servido a los poderosos para que fijemos nuestra atención en lo que viene desde fuera, pero que debido al chip impuesto, percibimos como parte integra de nuestro ser.

La ironía del despertar es que necesita de muy poco esfuerzo, si consideramos que ya nos hemos esforzado durante millones de años para 'sobrevivir', sobrellevando la angustia  de una vida tribal perennemente insatisfecha.

Urge despertar, ya que de lo contrario seguiremos siendo apenas piezecillas de una relojería ultrajante y abyecta, que se traga a la naturaleza  y todo lo que rodea en supuesto afán de adaptación y progreso.

Cualquier sistema funciona gracias a nuestra complacencia con lo que se nos arroja desde arriba, bananos podridos que por ingenua indecencia ferozmente consumimos.

Debemos priorizar el des complejizar nuestras vidas, simplificarlas.
 Así sutil y gradualmente nos desprenderemos de la Matrix, logrando establecer una sana distancia con su  contraparte discursiva de puntiaguda coraza, la necrópolis que en vida nos entierra.

Tal vez el fusionarnos en un solo ser, el uroboros hecho orgía cual bacteria agigantada e incluyente, sea una quimera.
Sin embargo, más descabellado es permanecer súpitos, perdiendo la oportunidad de ayudar a otros en su arduo camino.
Construyamos puentes para abrir la comunicación, ciertamente lubricando la transmisión de todo lo necesario para lograr la coincidencia con aquellos que también buscan la libertad, la cual con nuestra reciproca presencia, tal vez algún día podrán  compartir  en plena autonomía.

Wednesday, 27 April 2016

Amor sin sexo


  • Traté de imaginar al amor sin sexo, sin lujuria, ni pasión
    Busqué entre las definiciones que hablan de amor romántico -plastificado-, donde todo es un estire y afloje de negociación
    Imaginé que la emoción, que inexplicablemente nos hace sentir sabrosas incoherencias, va mas pegadita al tan reprimido aquellito, que a la parlanchina y supuestamente habil mente
     Preferí reconocer que amor no implica sacrificar ni someter a ninguna de sus jugosas partes,
     en afán de encontrar aquel paraíso atribuido, a dichosas utopías sin sentido.

Tuesday, 26 April 2016

Vas y vienes







te encontré en el moll, apuraste 
pedí tu cel, ignoraste 
te volví a buscar, patinaste 
pretendí tu feis, sonrojaste 
te mandé el request, vacilaste 
intensee por inbox, aceptaste 
lancé un poke, picudeaste 
postee en tu wall, lo borraste 
ta taggee en un post, destageaste 
invité a opinar, te zordeaste 
te topé en el antro, esfumaste 
te vi en el baño, flaqueaste 
acudí a la pista, aceleraste 
te esperé en la salida, copeteaste 
llamé al taxi, despistaste 
abrí la puerta, azotaste
 fui a taquear, arrivaste 
voltee a verte, feisbukeaste 
pedí la cena, goloseaste 
te invité a casa, acudiste 
serví la primera, agitaste 
sonreí a tus opiniones, coqueteaste 
ofrecí las mías, roncaste 
te invité a jugar, claudicaste 
ofrecí llevarte, despertaste 
apuré el servicio, complicaste 
encendí mi canto, twiteaste 
exigí explicación, tronaste 
me conformé con feis, y me eliminaste